A los lectores:

Este blog se alimenta de cualquier rayo de sol que le llegue a través de la ventana, así que es posible que alguno de tus rayos se filtre y llegue hasta aquí... si no te gusta ver reflejadas tus palabras, tus fotos, dibujos... no tienes más que ponerte en contacto conmigo y los eliminaré a la velocidad de la luz, pues no tengo ninguna gana de pagar derechos de autor a nadie, y mucho menos a aquellos que no son capaces de agradecer que un artistazo de mi tamaño les haga publicidad gratuita. Pero si no es tu caso y te hace una ilusión terrible aparecer en los pétalos de mis florecillas mentales... ya sabes dónde encontrarme: florecillareluciente@gmail.com

viernes, 3 de febrero de 2012

Un día cualquiera

Si, lo se, lo se... se que todos sabéis que soy un tío de puta madre, con un fantástico sentido del humor y un don más que evidente para sociabilizar  con la gente, pero como todo el mundo real (¡Oh! ¿Real?, si... real y palpable para algunos pocos y algunas bastantes) también tengo mis días malos, o no tan buenos...
Vale tranquilidad, que no es fin del mundo. Este pedazo de crack seguirá metiendo caña al mundo, si hace falta que sea a mala ostia así se hará, como diría mi gran amigo Patxi: "Si te tocan los cojones ¡les metes una patada en los huevos cagüenlaostia!"
No llego a entender porqué la gente se empeña en joderte más el día cuando te ven de mala leche, es como si dijeran: "¡mira! ese capullo tiene un mal día, ¿lo rematamos?" mientras tú les miras con cara de: "te sonrío por norma de guión machote, pero que sepas que en cuanto me quite el puto uniforme te voy a dejar mi tarjeta de visita tatuada en tu cara de lameculos-tocapelotas". Pues eso, tu estás currando a tu puta bola y llega el típico tontolaba con cara de sabelotodo y te dice: " ¿Tú que vendes?" ¿Yooo? tangas de leopardo ¬¬ (como si no lo viera el muy...) encima el tío te mira de arriba abajo y suelta una frase de lo más avispada: "Nos ha salido gracioso el chaval, ¿eh? ¿no te han enseñado que al cliente hay que hacerle la pelota?" a lo cual tu respondes con una de esas sonrisas que callan más de lo que dicen y un gesto para desviar su mirada hacia tu mostrador, "¿puedes ver eso? son mis herramientas, ni te imaginas del juego que soy capaz de sacarlas..." tu sonrisa se transforma en una especie de imitación de Jack Torrance (para los incultos Jack Torrance es el famoso personaje del resplandor interpretado por el grande Jack Nicholson, a ver si vemos algo más de buen cine...) a lo cual el tontolaba ese decide irse por patas, lanzando blasfemias sobre ti, pero un claro brillo de pánico en sus ojos.
No si... cuando te levantas mal el día no puede terminar mejor, enlazas una detrás de otra: se te termina el agua caliente en la ducha, sales de casa y se pone a llover, y como hace aire... ¡a la mierda el paraguas! el bus llega tarde (para variar) está petado de gente que no entiende que el desodorante se usa siempre DESPUES de la ducha, no por encima del pastelón... por lo tanto llegas tarde al curro, calado hasta los huesos y el puto coche sin cargar... te pillas un dedo tratando de "ocultar" uno de los asientos del 7 plazas del jefe, y para cuando llegas al lugar en concreto de la faena del día no hay dios que aparque cerca de la puerta... cárgate la mercancía al carrito y camina 723 plazas de parking hasta la nave, para qué? para que cuando llegas empapado, jodido y dolorido se esté largando un coche de la plaza número 4 (maldito cabronazo... ojala te deje tirado el coche soplagaitas) Y eso no es más que la llegada... un día prometedor. Mejor os dejo en suspense mis aventuras y desventuras de tal día como el de hoy, que no ha tenido desperdicio ninguno, ya sabemos que es mejor dejar a los fans con la miel en los labios que dejarles todo masticadito, que a parte de ser asqueroso es de ser muy pero que muy vago.
Pues eso, que me callo, que quien calla otorga y no pierde bocao, que con los tiempos que corren no estamos para dejar que nos balen (detalle para los perdidos en combate: Ovejaque bala bocao que pierde)
Hasta la próxima y con la cabeza calentita, calentita, se despide vuestro autor.
Un cálido abrazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario