Ha llegado la hora de plasmar mis rayadas varias en el blog, estos días tengo mucho lío de curro y no puedo pensar como me apetece, pero he de decir que si me ha dado tiempo a darme cuenta de que el tiempo no pasa en balde, y eso es una putada, porque significa que me voy a hacer viejo antes de lo que pensaba.
¿Queréis saber cómo he llegado a tamaña conclusión? Pues la respuesta es sencilla: tratando de salir de juerga... entre semana. Duro de asimilar, ¿eh? Si... yo también he flipado, ha sido muy chungo verme el miércoles por la mañana después de salir el martes-noche, y más pensando que no tuve ocasión de colocarme ni pillarme un buen pedo, simplemente salí por ahí, si alguien quiere detalles ya puede ir metiéndose la curiosidad por donde le quepa, ¿qué es eso de ir cotilleando la vida de los demas? que vale que es normal sentir curiosidad por mi (soy un tío sexy, atractivo, graciosete... vamos, igualito a Bob Esponja) pero paso de fotos y de ruedas de prensa masificadas, que luego te sacan los trapos sucios y nadie tiene intención de limpiarlos...
Como mi cabeza da más vueltas que el centrifugado de una lavadora de 1200 rpm (revoluciones por minuto, que hay que leer más, ains...) voy a intentar volver al tema en cuestión de hoy: me hago mayor porque salgo un día entre semana de juerga y me paso el resto de la semana tirado por los rincones. Es triste, seee, lo se, pero no desesperéis, que aguanté el tirón del miércoles con un par de red bulls, y como me cuido mucho y tengo mucho estilo, ni se me notaron las ojeras (el cómo lo hice es secreto profesional, para más información mandadme un mail y por un módico precio os doy unos consejillos personales). Pues a lo que iba, ese día en plena juerga me dio por mirar al cielo y ahí estaba, redonda, brillante, tratando de pasar desapercibida entre algunas nubes... La luna. Me descubrí embobado mirándola sin pestañear y entonces me di cuenta: "estoy mayor para estas cosas" la típica frase que habría dicho mi padre tras una cena que se alarga con una buena sobremesa, "uyssss, que chungo" eso fue lo siguiente que pensé. ¿Será que la luna da sueño? ¿porqué tiene ese brillo que parece hipnotizarnos? miles de preguntas que trataban de evitar el reafirmarse en el primer pensamiento "estoy mayor para estas cosas". Agradeced que tengo sueño, agradeced que mañana madrugo, porque si no tendríais un mamotreto tamaño quijote con todas mis reflexiones sobre este tema. Habéis tenido suerte, simplemente dejo ahí mis dudas, esperando que alguien sea capaz de aclararme la mente: no es que me haga mayor, es que la luna da sueño.
Con unas cuantas dudas en la cabeza y la moral un poco por los suelos (la luna me está mirando desde la ventana, me pone ojitos... me dice: "veeete a sobar, que tu cuerpo no está para trasnochar, jejeje" japuta ¬¬...) se despide vuestro mosqueado autor.
Un apesadumbrado abrazo.
A los lectores:
Este blog se alimenta de cualquier rayo de sol que le llegue a través de la ventana, así que es posible que alguno de tus rayos se filtre y llegue hasta aquí... si no te gusta ver reflejadas tus palabras, tus fotos, dibujos... no tienes más que ponerte en contacto conmigo y los eliminaré a la velocidad de la luz, pues no tengo ninguna gana de pagar derechos de autor a nadie, y mucho menos a aquellos que no son capaces de agradecer que un artistazo de mi tamaño les haga publicidad gratuita. Pero si no es tu caso y te hace una ilusión terrible aparecer en los pétalos de mis florecillas mentales... ya sabes dónde encontrarme: florecillareluciente@gmail.com

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