Hola apreciadas florecillas!
Siento el retraso en la publicación de este relato pero me ha costado horrores escribirlo y cuando lo tuve escrito por primera vez... lo borre! No quería que la mujer del jefe viniera a matarme...
Este relato es el regalo de bodas para la mente pensante de este blog. Se nos casó hace unos sábados... snif... (aún sigo con el tekila para ahogar el llanto por la perdida...)
Ojala lo disfruteís.
Era una mañana de viernes cuando salí de casa, nerviosa, mirando la hora a cada momento. Maleta en mano subí al autobús que me llevó directamente al aeropuerto.
Dos horas y media después me encontraba sentada en el avión. Moviendo las piernas sin poder remediarlo mientras la azafata me preguntaba si me encontraba bien y si necesitaba algo.
Eran las 10 de la mañana y aunque no tengo por costumbre beber antes de las 9 de la noche aquel día hice una excepción. Pedí una botellita de wisky y me la bebí de un trago. Minutos después notaba como el alcohol empezaba a hacer su efecto rápidamente debido a que no había comido nada desde el mediodia anterior. Por suerte me sirvió de sedante y me quedé dormida durante todo el trayecto.
Me despertó el movimiento brusco del avión tocando el suelo irlandés. Miré por la ventana mientras me desabrochaba el cinturón y salí por aquella larga pasarela que me conduciría hacia la última locura que hacía desde hacía mas de un año.
Todo era nuevo. Las caras de la gente, sus movimientos, el olor que se respirzaba en el ambiente, los carteles de publicidad, el idioma... Me dirigí hacia la salida y encendí un cigarrillo mientras hacía memoria de todo el plan que tanto había costado elaborar.
Subí a un taxi, di la dirección que tenía apuntada en un papel y miré la hora cuando el coche se puso en movimiento.
Un rato después el taxi me dejaba en la dirección que le había dado. Bajé y miré a un lado y a otro en busca del edificio de piedra que se suponía debía estar por allí. Lo ví, me acerqué y al lado había una cafetería. Volví a mirar la hora.
"Mierda no tengo tiempo que perder!" pensé. No podía pararme a comer nada sinó llegaría tarde y todo se estropearía.
Empezé a andar de nuevo siguiendo las indicaciones que me habían dado. Los puntos de referencia siempre eran edificios. El primero era de piedra el cual tenía una cafetería al lado, el siguiente era uno que era practicamente todo cristalera, otro era unos grandes almacenes y el siguiente ya era el edificio más bajo entre los demás el cual tenía una tienda de ropa heavy.
"Perfecto!" Pensé sorprendida de mi misma al haberlo encontrado todo a la primera.
Pasé por el callejón que había al lado y entré un pub típico de la zona. Me senté en la punta más alejada de la puerta y volví a mirar la hora. Había llegado justo a tiempo. 15 minutos mas tarde y todo se hubiera ido al traste.
Pedí una cerveza y cambié la tarjeta del móbil por la que me había mandado mi complice por tal que pudieramos comunicarnos.
La camarera, minutos después, me traía una enorme pinta. Encendí el teléfono y abrí el internet.
De vez en cuando entraba y salía gente e iba mirando disimuladamente a la puerta y seguía a lo mío.
10 o tal vez 15 minutos después de haberme sentado, la puerta volvió a abrirse. Había llegado el momento. Era él. Bajé la vista e intenté hacerme lo más pequeña que pudiera por tal que no me viera aún.
De reojo ví ques llamaba por telefono. Puso cara a desesperación. Le acababan de decir que llegarían tarde pero que les esperara. Todo iba perfecto. Se sentó junto a la ventana y miró la hora. Pidió algo a la camarera, sacó el portátil y lo encendió.
No pude contener una sonrisa. "Muy bien chaval. Ahora abre el facebook mientras te esperas" pensaba
Y así lo hizo. Un momento después lo ví conectado.
Empezé a hablarle a través del chat.
-Hola! que tal?
-Hola. bien. por aquí haciendo tiempo...
La camarera se acercó a él con una sonrisa pícara. Le dejó una cerveza en la mesa y le dijo algo. Supuse que intentaba tirarle los tejos. Segundos después ví que se alejaba meneando el trasero descaradamente.
-Haciendo tiempo? que no estas en casa? (le pregunté por el chat)
-No.. había quedado hace 15 minutos y pese a que llegué tarde por lo que me han dicho tengo que esperarme una media hora mas...
-Ains... bueno... y donde estas? en un bar?
-En un pub cerca de casa.
Seguimos hablando de cosas banales un poco más.
Cuando la camarera vió que tenía la copa vacía se acercó a él para preguntarle si quería otra.
-Vaya con la camarera... esta intentando ligar conmigo creo... (me dijo)
-jajaja normal... siempre te pasa lo mismo...
-Tan descaradamente no...
-Pero es que hoy estas muy guapo... es como si te viera... seguro que no has pasado ni por casa a cambiarte y debes ir con traje negro, camisa blanca y corbata azul. (describí exactamente como iba vestido)
-Como lo sabes? tan previsible soy?
-jajaja bastante. ya sabes que la imprevisible soy yo...
Dí el último sorbo a la cerveza, cerré el telefono y me acerqué por detrás intentando que no me viera.
-Definitivamente te queda genial este traje... (le susurré al oido)
Se quedo parado y poco a poco giró la cabeza.
La cara de asombro y de asustado que ponía no tenía precio. Una amplia sonrisa se dibujó en mi cara.
-Pero... que..????? (empezó a decir)
No puede evitar reír abiertamente y decir: -Sorpresa!
Maldijo en susurros mientras se levantaba.
-Esa es forma de recibir a una vieja amiga? (le dije mientras ponía cara apenada)
-Perdona... es que... la verdad creo que estoy en estado de shock... no me lo esperaba...
-Hace semanas te lo advertí que podía pasar esto... que en cualquier momento me diera por venir a visitarte vaya...
-Ya, ya... si lo se... lo que no esperaba que realmente lo cumplieras... pero como..?? como has conseguido encontrarme?
Mi sonrisa se volvió mas amplia antes de contestarle.
-He recibido ayuda como es evidente.
-Voy a matar a mi hermana...
-jajaja y también deberías matar a tu compañero de piso de paso... (conteste mientras le guiñaba un ojo)
Aún perplejo por la situación nos sentamos y empezamos a hablar.
Poco a poco ibamos hablando con mas soltura, con mas naturalidad, como si hiciese solo unas semanas que no nos hubieramos visto.
Una ronda de cervezas y al poco rato otra. Las horas pasaban entre risas casi sin darnos cuenta.
Observaba cada gesto que hacías. Cada movimiento junto a las palabras que lo acompañaban describian a la perfección al chico que había conocido por aquel chat. Te miraba a los ojos la mayor parte del tiempo. Esos ojazos marrones me hipnotizaban.
Después de la tercera ronda vimos que era tarde asi que decidimos ir a cenar.
Reimos mas que comimos y enseguida empezamos con las copas.
A las 10 de la noche ya iba mas bebida de la cuenta y aún tenía que encontrar el hotel donde tenía que dormir.
Mientras nos dirigíamos al hotel no hacíamos mas que armar escandalo. No se si era por el alcohol o porque realmente tenía unas salidas francamente buenas el chico pero no conseguía parar de reirme a carcajadas.
Llegamos al hotel y suerte que él estaba conmigo ya que de ingles no tenía (y sigo sin tener) ni idea. El recepcionista le dió la llave de la habitación y decidimos subir a ver donde estaba la habitación y dejar la maleta que llebaba acarreando todo el día para luego salir un rato mas.
Sorprendentemente en el ascensor se hizo un silencio sepulcral. Estabamos el uno frente al otro mirandonos pero sin decir nada. Segundos después el ascensor se paraba en la 4a planta y buscamos la habitación 405. Entramos y dejé la maleta al lado de la cama. Estaba un poco cansada y mareada asi que fuí al baño a refrescarme un poco. Cuando salí me lo encontré tumbado en la cama mirzando al techo.
Me acerque y me tumbe a su lado también mirando al techo.
Estubimos asi un rato. El silencio solo era roto por el sonido de nuestras respiraciones. Aquella calma y tranquilidad era magnifica. Cerré los ojos un momento y cuando volví a abrirlos giré la cabeza ligeramente hacia él para mirarlo.
Para mi sorpresa estaba observandome. Sonreí, le dí un pequeño codazo y le dije:
-Vamos ya que estoy aquí aprovechemos la noche.
Empezé a incorporarme mientras él seguía tumbado en silencio mirandome.
-Vamos! (repetí) levantate! vamos a tomar alguna copa mas!
Se sentó en la cama me acerqué para tirar de él para que se levantara y fue entonces cuando hizo algo que no me esperaba.
Tiró de mi y quedé tumbada encima de él. En el transcurso de esos escasos segundos no me dió ni tiempo a reaccionar cuando sus labios buscaron los mios.
Lo miraba estupefacta. Nunca me hubiera imaginado que eso pudiera llegar a pasar. Sus labios empezaron a moverse lentamente sobre los mios.
Con un rapido movimiento me giró dejandome tumbada en la cama quedando él encima mio. Su cara estaba a escasos centímetros de la mía. Sus ojazos marrones me miraban como nunca antes lo habían hecho.
Mi respiración era entrecortada, estaba nerviosa. Mi cabeza no paraba de dar vueltas a todo lo que podía pasar si seguiamos por aquel camino y en las consequencias que podría llevar cuando de pronto esos pensamientos se vieron interrumpidos. Su lengua lamió lentamente mis labios al mismo tiempo que una de sus manos me acariciaba el costado desde la cintura hasta el pecho sin llegar a tocarlo realmente.
Sin poder evitarlo un liegero gemido se coló desde mi garganta e instintivamente mis ojos se cerraron y mi cuerpo se relajó dejandome a merced de lo que quisiera hacer.
Sus labios buscaron los míos y los besaron tranquilamente primero. Cuando vió que le devolvía el beso volvió a besarme esta vez de forma mas necesitada. Su cuerpo se pegó un poco mas y sus manos empezaron a reseguir el contorno del mío.
No conseguía pensar. No conseguía razonar. Sus besos y sus carícias eran un grato estimulo para mis sentidos.
Los ansiosos dedos recorrían delicadamente mi cuerpo mientras los besos empezaban a ser cada vez mas apasionados.
No se cuantas vueltas dimos en la cama pero estaba mareada cuando volvió a ponerme encima suyo y a quitarme lentamente la camiseta. La tiró a un lado y me incliné para volver a besar esos labios que conseguían que perdiera el norte.
Volvimos a rodar sobre la cama y aproveche para quitarle la camiseta dejando al descubierto el primer tatoo. Estaba en el lado izquierdo del pecho y si no recuerdo mal era la cabeza de un león rodeado por un circulo azteca. Pase casi sin tocar los dedos por encima del león y reseguí con los dedos el circulo. Él seguía inmobil e inexpresivo pero su cuerpo lo delató poniendole la piel de gallina. Sonreí ligeramente y volvimos a fundirnos en un beso.
Mis manos empezaron a recorrer el contorno de su espalda mientras él concentraba sus besos en mi cuello.
Lamí su hombro hasta su cuello y soplé ligeramente justo antes de morderlo al tiempo que mis manos apretaban su cuerpo contra el mío.
Las carícias suaves se volvieron poco a poco más ansiosas y brutas. Sin poder evitarlo me arqueé contra él y gemí cuando me desabrocho el pantalón y besó la parte baja de mi vientre.
Al ver la reacción que había conseguido crear en mi se apresuró a quitarme los pantalones y se quitó los suyos antes de cubrir mi piel semidesnuda con la suya.
Mis uñas empezaron a clavarse en su espalda mientras su lengua exploraba ansiosamente mi boca.
Volvimos a dar un par de vueltas mas sobre la cama antes que sus dedos desabrocharan el sujetador mientras con la otra mano me agarraba mis brazos por las muñecas.
Sus besos y su lengua recorrieron mis pechos, hombros, cuello, brazos hasta llegar a los dedos donde empezó a besar las puntas de cada uno de mis dedos.
Otro escalofrío recorrió mi cuerpo. Abrí los ojos y vi que en la zona de las costillas tenía una cicatriz casi imperceptible de unos 3 centímetros. Bajé la vista un poco más y sonreí antes de morder suavemente su ombligo.
Aproveche el pequeño desconcierto que le había creado para hacerlo girar y que quedara de espaldas a mi. Me puse sobre él y empezé a besar sus hombros (el izquierdo tambien tatuado con un tribal sin sentido), baje por la espalda dejando por donde pasaba un rastro ardiente de besos mientras mis manos jugaban con la goma de los calzoncillos.
Cuando me disponía a quitarselos poco a poco se dió la vuelta y me tumbo boca arriba. Pasó su brazo por encima de mi al igual que una de sus piernas y sus labios buscaron desesperadamente los míos.
La temperatura subía por momentos.
Sin dejar de besarme me arrancó la última pieza que cubría mi cuerpo, se puso sobre mi y mientras nos fundíamos en otro apasinado beso pasó una de sus manos por la parte interna de mi muslo.
Otro gemido que no pude contener se escucho en la habitación.
Sus dedos subieron lentamente. Muy muy lentamente por mi pierna hasta que encontró aquel punto exacto donde si se tocaba debidamente se conseguía aquella sensación maravillosamente excitante que hacía que terminara de perder el poco juicio que a aquellas alturas de la situación me quedaba.
No pude contenerme más. Le bajé ligeramente los calzoncillos de forma bruta dejando al descubierto su gran potencial.
Cerré los ojos nuevamente y con mi mano le indiqué el camino hacia la entrada del que sería el paraíso por unas horas.
Entró en mi sin miedo, sin control, sin delicadezas y sin protección alguna.
Nos movimos acompasados de forma rápida durante largo rato. Girando sobre nosotros de vez en cuando pero sin dejar que saliera de mi ni un instante.
Sudamos, gemimos, nos mordimos, nos besamos, nos arañamos y sobretodo disfrutamos durante horas.
Nos quedamos rendidos el uno encima el otro mientras nuestras respiraciones intentaban volver a su rítmo normal.
No recuerdo exactamente cuanto rato permanecimos asi. Solo recuerdo despertarme, abrir los ojos y verlo dormir a mi lado.
Me deshice con cuidado del brazo y de la pierna que tenía sobre mi y allí empezaron los remordimientos.
Observe detenidamente su escultural cuerpo. Se podría decir que era casi perfecto si olvidamos las cicatrizes que tenía repartidas por el codo derecho, detras de la oreja izquierda, la barbilla, la sien, en tobillo izquierdo y la que mas me impresionó. Una enorme cicatriz de unos 17 centímetros que iba desde la parte de arriba del gemelo (hablando de el
lateral de la pierna) hasta justo encima de ese huesecillo que sobresale
pelín justo arriba de la rodilla.
Me arrodille con cuidado y me incliné hacia su pierna izquierda y bese aquella cicatriz que por mucho que se viera cicatrizada sabía que estaba muy abierta para él.
Al cabo de un rato miré la hora y me horrorizé. Eran las 11 de la mañana! Tenía que irme corriendo hacia el aeropuerto sino perdería el avion.
Le desperté con cuidado pero sin poder ocultar el tono de preocupación en mi voz.
Nos vestimos rapidamente, cogimos un taxi y 1 hora después llegábamos al aeropuerto.
Volví a mirar la hora. Era tarde. Había llegado la hora de despedirse.
-Yo... (empezó a decir)
Me acerque a él antes que pudiera seguir con la frase y le bese dulcemente.
Cuando nos separamos le dije dulcemente:
-Ha sido genial la experiencia de verdad. Me ha encantado verte.
-Pero? siempre hay un pero verdad? (dijo él mirandome fijamente a los ojos)
Sonreí levemente y respondí:
-Si. Siempre hay un pero. Aquí el pero es que debemos olvidar lo que pasó. Te quiero demasiado como amigo como para dejar que una increible noche de sexo lo estropee todo. Olvida que has conocido mi cuerpo, olvida las risas entre cerveza y cerveza, olvida incluso que he viajado hasta aquí para verte.
Mañana cuando hablemos por internet volveremos a ser los de siempre. Que nunca se han visto, que hablan y rien por el chat o por telefono de vez en cuando.
Me miraba sorprendido pero asentía con la cabeza.
Por megafonía llamaban a los pasajeros de mi vuelo. Suspire bajando la cabeza y cuando la volví a subir para despedirme se acercó y entonces fuí yo quien se quedo petrificada ya que me beso dulcemente y me dió un abrazo que nunca olvidaré.
Dió media vuelta sin decir una sola palabra mas y se fué.
Sonreí agradecida por aquellas maravillosas horas en su compañía y por poner las cosas sencillas a la hora de despedirnos.
Llené mis pulmones de aire intentando cojer fuerzas y empezé a andar hacia la pasarela que me devolvería al sitió donde debía estar.
Esta nota es para la mente pensante principal del blog:
Por cierto el otro dia me encontre con "tu primo" y como me vió tan deprimida por lo de que te habías casado y tal me dió lo que tu le habías pedido. Me dijo que ya te conseguiría mas en unas semanas... :P