A los lectores:

Este blog se alimenta de cualquier rayo de sol que le llegue a través de la ventana, así que es posible que alguno de tus rayos se filtre y llegue hasta aquí... si no te gusta ver reflejadas tus palabras, tus fotos, dibujos... no tienes más que ponerte en contacto conmigo y los eliminaré a la velocidad de la luz, pues no tengo ninguna gana de pagar derechos de autor a nadie, y mucho menos a aquellos que no son capaces de agradecer que un artistazo de mi tamaño les haga publicidad gratuita. Pero si no es tu caso y te hace una ilusión terrible aparecer en los pétalos de mis florecillas mentales... ya sabes dónde encontrarme: florecillareluciente@gmail.com

domingo, 25 de marzo de 2012

Momento musical 6

Para los que lo estaban esperando ¡Ya está aquí! y para los que aun no saben de que va esto: Bienvenidos al "Momento musical".
Procedo a explicar de qué va para aquellos nuevos lectores que se van apuntando a nuestra página de facebook (aprovecho y os animo a haceros seguidores del blog para poder seguirnos más de cerca y plasmar vuestros comentarios, que siempre son gratamente recibidos). El "momento musical" no es otra cosa que mis reflexiones acerca de canciones concretas que no se muy bien porqué la gente adula y adora... trato de reflexionar sobre la letra, encontrarle sentido, buscar su inspiración... pero como no lo encuentro pues plasmo mis propias conjeturas. Si queréis ver una muestra de ello, seguid leyendo.
Hoy toca desmembrar un tema de la Oreja de Van Gogh, más concretamente el de La niña que llora en tus fiestas. En el nombre del grupo encontraréis un link a mi amada wikipedia y en el de la canción el vídeo en youtube, para los que queráis informaros un poco. Y para los que no ya podéis seguir leyendo, aquí os dejo la letra de la canción para que la meditéis un rato:




Vuela un columpio vacío sobre mi cabeza
Vuela por el cementerio de mi voluntad
Sigo buscando a la niña que llora en tus fiestas
Suenan campanas en flor por mi funeral
Mírame con la estrella polar a mis pies
Vuelvo a casa perdida otra vez
Porque no se dejar de adorarte
Mírame
Vuela un columpio vacío rozando la arena
Deja las huellas del ángel caído al pasar
Huellas que siempre me llevan a ti quitapenas
Como la dosis de vida fugaz que me diste a probar
Mírame con la estrella polar a mis pies
Vuelvo a casa perdida otra vez
Porque no se dejar de adorarte
Pienso en ti cada vez que me alejo de mi
Cada vez que prefiero morir
Desde el día que tu me dijiste
tu carita es una rosa sin abrir
Mírame con la estrella polar a mis pies
Vuelvo a casa perdida otra vez
Porque no se dejar de adorarte
Piensa en mi cada vez que me miras así
Se me cosen los labios a ti
Y la luna me pinta los ojos
Mírame cada vez que te vas pienso en ti
Cada vez que prefiero morir
Cada vez que me besas así
Cada vez que te vas mírame

Vale, ¿ya está repasada? bien, ahora me toca a mi, es el turno de releerla pero esta vez con mis grandiosas reflexiones. ¿Preparados? A por ello: (P.D. mis comentarios están en otro color para que podáis diferenciar mis flamantes pensamientos de la locura transitoria del grupillo este)


Vuela un columpio vacío sobre mi cabeza Vamos, que te has dado una buena ostia mientras te columpiabas... a mi me ha pasado alguna vez, lo reconozco, es humillante y encima te duele el culo, putadón de los wenos oiga.
Vuela por el cementerio de mi voluntad Cuando dices esto ¿te refieres a que tu soledad está enterrada? ¿o a que es propietaria de un cementerio? sea lo que sea... es tétrico de cojones
Sigo buscando a la niña que llora en tus fiestas ¿Eres tonta? vamos a ver... ¿Para qué quieres buscar a alguien que te va a joder la fiesta fijo?
Suenan campanas en flor por mi funeral ¿Campanas en flor? Me he pasado más de veinte minutos buscando eso en google y sigo sin entender lo que significa, pero bueno si es tu última voluntad muy gustoso te decoro al más puro estilo de Agatha Ruiz de la Prada un par de campanitas
Mírame con la estrella polar a mis pies Tu flipas hermosa, ¿tienes idea de dónde está la estrella polar? en tus pies no nena, en tus pies no...
Vuelvo a casa perdida otra vez Lógico, cómo no te vas a perder si has pisoteado la referencia clásica del cielo para situarse ( la estrella polar, digo) 
Porque no se dejar de adorarte  Ya, ya imagino, es tan difícil olvidarse de mi una vez que me conoces... pobre angelico
Mírame Te miro, sin pestañear
Vuela un columpio vacío rozando la arena emmm... ¿en qué quedamos? ¿vuela? ¿roza la arena? ¿está sobre tu cabeza? la ostia que te has dao te ha dejado tocada de lo tuyo, ¿eh?
Deja las huellas del ángel caído al pasar el columpio deja las huellas del ángel caído ya... (voy a ir buscando el teléfono de un psicoterapeuta)
Huellas que siempre me llevan a ti quitapenas lógico, obvio, vamos que ni raro se me hace, si es normal que tengas que inclinar el codo después de ver estas cosas
Como la dosis de vida fugaz que me diste a probar La vida tiene estas cosas, unas veces estás arriba, otras bajo un columpio que roza la arena a la vez que vuela sobre tu cabeza y deja huellas de ángeles... lo típico
Mírame con la estrella polar a mis pies Como creo que aun no te has enterado bien de cual es el sitio de la estrella polar te dejo un link a la wikipedia (que junto con el señor google son los que más saben de todo, todo y todo) para que puedas hacerte una idea de la burrada que estás diciendo
Vuelvo a casa perdida otra vez Y te pasará siempre hermosa, ¿cómo no te va a pasar si no tienes las cosas en su sitio?
Porque no se dejar de adorarte Empieza a darme mal rollo esto de tanta adoracíon... da igual que tema de esta gente escuches, siempre están con cosas de adoraciones, listas de obsesiones... ¡Vade retro!
Pienso en ti cada vez que me alejo de mi  Pensar en mi es fácil ya te digo, pero alejarse de uno mismo es algo complicado, no? ¿o es que te me pones filosófica y me vas a hablar de conciencia y rollos sensoriales para expresar cómo, siendo tú en cuerpo presente, fallas a tus instintos y voluntades y actúas como otros quisieran que lo hicieras?
Cada vez que prefiero morir eres la objetividad hecha persona ¬¬...
Desde el día que tu me dijiste ...
tu carita es una rosa sin abrir vamos... un capullo. Eso es amor, sin duda
Mírame con la estrella polar a mis pies ¿qué hay que hacer para que te enteres de que la estrella polar es un astro? no está en el suelo... está en el cielo, gilipollas
Vuelvo a casa perdida otra vez te voy a regalar un GPS a ver si así te encuentras de una puta vez
Porque no se dejar de adorarte No si te veo venir... seguro que tienes un armario cargadito de fotos con velas y todo... (que alguien llame a la policía)
Piensa en mi cada vez que me miras así si, si, en ti pienso lo juro y si por un momento crees que mi mirada es un tanto turbada... es por la crisis, no tiene nada que ver con que seas una loca obsesionada, psicópata...
Se me cosen los labios a ti Aaaarrrgggggg ¡DIOS! que grima joder... (¿habéis llamado ya a la poli?)
Y la luna me pinta los ojos los ojos te los voy a pintar yo de un morado berenjena que te va a quedar de lujo como te acerques wapa...
Mírame cada vez que te vas pienso en ti ¿Hola? ¿112?
Cada vez que prefiero morir bien pensado igual si que es buena idea lo de que te mueras... voy a ir encargando el diseño de las campanas esas de flores que querías, ¿te parece bien?
Cada vez que me besas así ¿cómo? ¿de lejos? ¿en el columpio? esto de tener la estrella en los pies te está haciendo desvariar más de la cuenta, la próxima vez que te subas a un columpio ponte casco
Cada vez que te vas mírame Pienso mirarte y despedirme de ti con la mano para que me veas a través del ventanuco de la furgoneta que te va a llevar al sitio donde nunca deberías haber salido: el manicomnio


Hasta aquí mis reflexiones por hoy... este tema me ha costado mucho, me da un mal rollo que no sabéis bien.
Pues nada ahí lo dejo, el tema, mis reflexiones y el teléfono de emergencias por si alguien se plantea ir comunicando que esta gente son un peligro público.
Prometo retomar el momento musical otro día y buscar algún tema con chicha, pero dejad que me recupere psicológicamente de este please... ains, me vendría de puta madre un copazo, así que nada a ello que voy.
Preparandose un vaso de tubo ligero de hielo y cargado de alcohol se despide vuestro autor.
Un ebrio abrazo.




jueves, 22 de marzo de 2012

Queridos putos imbéciles

De nuevo acudo a escribir sobre un tema inspirado por mi querida Tami. Me pidió que hablara sobre una clase de personas en concreto: los putos imbéciles.
Esa gentuza que no sabes muy bien porqué cuando entran en tu vida no parecen tan malos, pero según se adentran te van demostrando que tras esa sonrisilla adorable de los primeros días se esconde su imperiosa necesidad de demostrarle al mundo (y a ti de rebote, o de lleno) que es mejor que todo ser viviente que se atreva a compararse a él.
Sigmund Freud  hablaba en su psicoanálisis de una instancia psíquica que se reconoce como "yo", que controla la motilidad (capacidad para realizar movimientos complejos y coordinados) y media entre los instintos del "ello", los ideales del "superyó" y la realidad del mundo exterior. Vamos, del EGO, lo que viene a ser un exceso de autoestima, que es a lo que quería llegar yo, pero he dado un rodeo para que veáis que no solo se decir gilipolleces, sino que si quiero puedo resultar incluso culto, que yo soy muy apañao a ver qué os pensáis.
Esas "personas" que aparentan ser lo que no son una temporada y cuando se hartan de fingir hacen que se te descoyunte la mandíbula de la impresión que te da. ¿Cuántas veces os ha pasado eso de ver a alguien que creíais conocer haciendo algo que no esperabais? Os pondré un ejemplo gráfico para explicarlo mejor:
Hace años conocí a una impactante mujer, impactante no solo por su físico despampanante sino por su seguridad, su liderazgo, su presencia... qué decir que me colé por sus huesos como perro que lleva una semana sin tener que llevarse a la boca, y qué decir que ella se mostraba igualmente atraída hacia mi (obviamente... soy irresistible que se le va a hacer). No era solo sexo lo que parecía unirnos(aunque debo decir que era increíble, al más puro estilo relato erótico de "X"), era nuestro ego, nuestra escasez de autocontrol... pero el tiempo nos puso a cada uno en su lugar. Aquella mujer de ingrávidas tetas y lasciva sonrisa resultó acojonarse a la velocidad de la luz a cada paso en frente que dábamos. Parecía levantarse por la mañana con unas necesidades e inquietudes y acostarse con otras, podríamos llamarlo falta de personalidad o sencillamente bipolaridad.




¿Cómo es posible que aquella mujer que me traía loco pasara de ser alguien con quien compartirlo todo (bueno, todooo... me dejo para mi mis momentos all-bran) a ser alguien que no merezca ni el saludo? Pues a través de ciertas acciones que hicieron que mi libido hacia ella se redujeran a meros polvos sin gracia aparente y a no querer verla más que para eso, y eso solo en caso de no tener otra opción y andar muy desesperado.
Esas personas terminan por aparentar que su vida se basa en meterse en la tuya y pisotearla hasta dejarte en un jaque irreversible. ¿Cuándo cómo y porqué? ni puta idea, pero no me jodáis diciendo que nunca os ha pasado, no hace falta que sea un romance, puede ser una amistad, un vecino, alguien de supuesta confianza, cualquier joputa que se os cruzase por el camino en alguna ocasión... o podrías ser tu mismo...
Para ser un puto imbécil no hay norma definida fija, se puede ser de mil maneras pero la cuestión es la siguiente: a ser un puto imbécil... ¿se hace o se nace? Lo único que tengo claro es que más de una vez me he cruzado con alguno al que le metería un par de tiros al más puro estilo de uno de mis ídolos: el padre de la adolescente dispara-portátiles. (Os dejo el enlace al post que le dediqué a este super-hombre en su día).
Putos imbéciles, siempre dando por culo, siempre metiendo el dedo en la llaga... que como pueden presumir de conocerte ligeramente saben dónde apuntar los muy joputas.
Vale, ahora me pongo a hablar directamente con ellos: Queridos putos imbéciles, ¿qué necesidades tenéis? ¿a qué tanto ego desvergonzado? ¿para qué fingir una temporada y luego enseñar la verdadera faz? Ya está de bien de tanta gilipollez y mariconería, dad la cara ¡coño! (me encanta esa palabra... "coño" tan femenina, tan sensual, tan castellana, tan erótica... me voy por las ramas, vuelvo al tema) Dejaos de tocarnos los huevos, como diría mi querida Tami "si tenéis algún problema pegaos un tiro... pero no hagáis daño gratuito a terceros"
Tras esta pedazo de frase de mi musa para este espacio, os dejo con vuestras reflexiones y pensamientos. Se que muchos de vosotros recordáis a alguno de estos putos imbéciles de vuestras vidas, puede que alguno se vea reflejado en ellos (si es tu caso te hazme el favor de enviarme un mail para explicarme porqué cojones eres tan joputa, estoy ávido de saber los porqués).
Con el ego a la altura de los hombros se despide vuestro interesado autor.
Un abrazo fugaz, que no está el horno para muchos bollos, pero siempre viene bien eso del contacto físico.

miércoles, 21 de marzo de 2012

relato 4

De nuevo viene nuestra querida "X" a ponernos a todos los dientes largos, solo que esta vez también quiere ponernos los pelos de punta (y los sables al alza). Dejaos llevar por las SENSACIONES de este relato que, estoy convencido, no os decepcionará. Deleitaos queridos lectores.


Llega un momento en la vida que no sé exactamente como llega pero de pronto te das cuenta que ya no te llena salir de fiesta cada sabado y beberte lo que no esta escrito. De pronto te despiertas un día al lado de alguien desconocido y te sigues preguntando que paso la noche anterior y como terminaste en aquella situacion  pero al mirar a la persona de al lado y recordar vagamente lo que paso ya no te pone esa sonrisa de satisfaccion en la cara. Es en ese instante cuando la resaca esta mas presente que nunca que te das cuenta que te has hecho mayor y no puedes seguir el ritmo de antes. Y aun que pudieras lo que mas te sorprende es que ya no te apetece seguir asi. Sientes la necesidad de un cambio en tu vida.
Asi que cambias de estilo de vida. Los sabados por la noche ya no sales hasta las 6 de la madrugada. Ni te tomas 12 copas. Ahora como mucho sales a cenar con unos amigos y a la 1 como tarde ya estais cada uno en vuestra casa apunto para iros a dormir.
Y otros sabados ni siquiera sales a cenar. Te quedas en casa mirando una pelicula por la tele o leyendo el ultimo best seller. Te vas pronto a dormir y descubres que el domingo no empieza a las 12 o la 1 del mediodia como siempre habias creido. No no. El domingo tambien tiene mañana! Asi que como no sabes que hacer te vas al bar a desayunar mientras lees el periodico.
Fue asi como le conocí. Un domingo por la mañana mientras desayunaba en un bar.


Como siempre entré a pedir el café con leche y el bocata, cogí el periódico y me senté en la terraza.
Cerré los ojos y dejé que el sol de invierno empapara cada célula de mi cara. Unos segundos después los abría  y empezaba a ojear que había pasado en el mundo.
Me trajeron lo que había pedido. Dí un sorbo al café caliente y un mordisco al bocata. Fue entonces cuando le vi sentarse en una mesa de la terraza. Con sus tejanos y una camisa que asomaba por debajo la chaqueta.
No se porque pero me llamó la atención y no podía dejar de observarlo. Pidió lo que quería a la camarera dándole las gracias con una amplia sonrisa. La camarera se sonrojó y al ver esa sonrisa sincera.
Yo seguía comiendo mientras lo miraba lo mas disimuladamente que sabía. Estaba sentado mirando atentamente los coches y los paseantes pasar. No dejaba de sonreír en ningún momento. Desprendía una gran sensación de calma y tranquilidad.
A los pocos minutos la camarera le llevo un café y un croissant. Él volvió a sonreír y esta vez la camarera no pudo resistirse, volvió a sonrojarse, le devolvió la sonrisa y se fue casi corriendo. Eso me hizo reír y sin poderlo evitar creó que lo hice en voz alta ya que segundos después giró la cabeza hacia mi.
Bajé la mirada rápidamente muerta de vergüenza. Ahora sabía que lo había estado observando.
Cuando volví a levantar la vista miré de reojo hacia donde estaba sentado. Me estaba mirando con unos ojos grandes que desprendían un brillo especial y sonreía. No pude evitar sonreír y volver a poner la vista en el periódico que tenía delante.
Él seguía allí sentado mirando alrededor. Sonriendo. Me impresionó que en ningún momento dejaba de sonreír y lo hacía de una forma que no había visto antes.
Seguimos asi un buen rato. Cada uno sentados en su mesa, de vez en cuando desviaba la vista hacia él y en mas de una ocasion las miradas se cruzaban y no podía hacer otra cosa que sonreír.
De pronto vi que se levantaba y se dirigía hacia mi.
-Te importa que me siente? (pregunto como si nos conocieramos de toda la vida)
-No. Adelante, sientate.
Se sentó frente a mi. Segundos despues nos presentabamos. Cerré el periodico y observe detenidamente cada una de sus facciones.
Tenía los ojos grandes y brillaban con gran intensidad, el pelo negro, corto y un poco alborotado, unos labios carnosos y una nariz grande. No podría decir que era guapo con los canones que la sociedad nos indica pero sin duda tenía algo que te hipnotizaba. Y esa voz grave pero que desprendía confianza, serenidad y alegría al mismo tiempo conseguía que te quedaras sin palabras y solo consiguiera verlo y escucharlo olvidandome por completo donde estaba y lo que pasaba alrededor.
Estubimos hablando un buen rato. Me contó que estaba de paso y que se dirigía a una convención en la capital pero que al pasar por allí algo le hizo pararse. Me dijo que tenia 38 años, que estaba soltero y que al contrario de lo que pudiera parecer trabajaba para vivir y no al contrario. Me sorprendió su filosofia de vida. "Vive el día. Disfruta cada momento ya sea bueno o malo. Seguro aprendes cosas muy importantes que te serviran en un futuro. Y sobretodo no dejes que nadie te diga como vivir. Tu instinto nunca falla aun que te lo pueda parecer. todo pasa por algo"
Escuchaba embobada cada palabra que salía de su boca. Miraba cada uno de sus movimientos.
Como era posible? Acababa de conocer aquella persona y me hablaba como si me conociera de toda la vida. Me hacia sentir segura, protegida solo con su presencia.
Las campanas de la iglesia empezaron a repicar anunciando a todo el pueblo que eran las 12. Fué entonces cuando se levantó me tendió el brazo y me dijo:
-Damos un paseo?
Sin pensar me levante, me agarré a su brazo, pagamos y empezamos a andar.
Caminamos un buen rato agarrados por el brazo sin hablar, solo rompia el silencio el sonido de mi corazon que latía más rapido que nunca.
Nos paramos un par de veces a observar pequeños detalles del entorno. Aquellas pequeñas bellezas que normalmente pasan desapercibidas. Él me los señalaba y sonreía aun mas. "precioso" decia. Nos quedabamos mirando unos minutos y seguiamos andando.
Cuanto mas rato pasaba mas comoda me sentía. El simple hecho del roce de nuestros brazos hacía que mil sensaciones recorrieran mi cuerpo de arriba a abajo.
Sin previo aviso me solto:
-¿Por que eres tan cerrada? ¿Que te ha hecho la vida para que tengas tantos complejos?
Al oír aquello me quede sin aliento. No sabía que responder. Como lo había sabido? Si en todo el rato que llebabamos juntos apenas había abierto la boca...
Me quede mirandolo a los ojos sin decir palabra. Él me aguantó la mirada un par de minutos y de pronto se acercó y me beso.
Estaba allí petrificada. No sabía que hacer. Mi cuerpo no respondía. Cuando ese dulce beso terminó nos miramos a los ojos. Supongo que en mi rostro solo se leía confusion y sin mas dilación me cogió los brazos y se los puso sobre los hombros y rodeó mi cadera con los suyos. Y volvió a besarme.
Todo me daba vueltas. Perdí la noción del tiempo y de la realidad. Cuando abrí los ojos estaba desconcertada y sin aliento. Segundos después volvía a enfocar la vista y seguía pegado a mi observandome.
Sin saber muy bien como, un rato después entrabamos en mi casa y nos dirigimos al comedor.
Como si fuera la cosa mas habitual del mundo. Como si hubiera estado allí millones de veces antes se movia como por su casa. Se quitó la chaqueta, me quito la mía y las tiro encima del sofá. Volvió a mirarme con esos ojos que me hipnotizaban y me susurro:
-Voy a conseguir quitarte esos complejos sin sentido que tienes. Voy a hacer-te sentir viva otra vez.
Me cojió la mano y tiro suavemente quedando así, a escasos centímetros el uno del otro.
Los besos que me dio fueron tiernos, dulces e increiblemente tranquilizadores. Hacían que mi sangre se calentara poco a poco.
Me separe un poco y volví a  mirarlo detenidamente. Le di un beso en la mejilla y le guié hasta otra estancia.
Había la persiana bajada y al entrar en la habitación ni siquiera encendí la luz. Me tumbe en la cama y le indique con una mirada llena de terror y dudas que hiciera lo mismo. Y asi lo hizo. Se tumbó a mi lado. Estiro su brazo y encendió la luz.
-Porfavor no... (le suplique)
-Si. Quiero verte y que me veas. Veras que asi es mejor.


Se giró hacia mi y empezó a regalarme suaves carícias en el brazo. Bajaba lentamente del hombro hasta la punta de los dedos y volvía a subir. Se me aceleró el pulso rapidamente. Repitió este movimiento varias veces y cuando estubo en el hombro subió por el cuello, una mejilla, la frente, la nariz, la otra mejilla y finalmente su caricia terminó rodeando lenta y suavemente el contorno de mi oreja.
Cerré los ojos y cada sensación que notaba se multiplicó. Cada nueva carícia que me daba me sumergía en un mar de placer, dulzura, pasión...
Nos besamos una y otra vez. Pasaba su mano por mi largo pelo reconfortandome a cada pasada. Me dió un beso en cada mejilla, uno en la frente y otro en la punta de la nariz mientras me miraba. Me miraba de esa forma que solo él miraba.
Sus manos se deslizaron lentamente por cada lado de mi cuerpo hasta las caderas. Volví a cerrar los ojos y noté con cada nueva carícia que un mundo nuevo se abría ante mi.
Puso una de sus manos en la parte baja de la camiseta y empezo a subirla despacio.
Tenía miedo aun que no sé muy bien porque. Me quito la camiseta y volvió a acariciarme una y otra vez. Mi cuerpo reaccionaba a sus estimulos como nunca antes lo habia conseguido nadie. Sin abrir los ojos mi mano busco su nuca y tiro ligeramente y fue entonces cuando mi boca busco ansiosa la suya y nos fundimos en otro beso.
Los latidos acelerados de nuestros corazones  se mezclaban con las respiraciones agitadas. El deseo crecía en nuestros interiores.
Ansiosamente le quité la camiseta.
-Shhh... despacio. (me susurró al oído) y sus manos volvieron a moverse por mi cuerpo lentamente mientras seguíamos besandonos.
Sus labios se despegaron de los míos y bajaron por mi pecho hasta el barriga dejando un rastro en llamas allí donde habían tocado.
Desabrocho el botón y bajó la cremallera de mis pantalones. Y poco a poco los bajo dejando al descubierto mis piernas hasta quitarmelos por completo.
Empezo a besarme el tobillo, el gemelo, la rodilla y el muslo mientras con sus suaves manos iba acariciando la otra pierna. Un escalofrío reocrrió mi cuerpo y sin poder evitarlo gemí.
Empezaba a faltarme el aire y mi cuerpo ardía de deseo.
Sus besos recorrieron todo mi cuerpo una y otra vez. Estaba empezando a volverme loca de placer asi que tiré de el y le bese apasionadamente mientras le desabrochaba los pantalones y se los quitaba ayudandome con mis pies.
Giramos sobre nosotros y se quedó tumbado boca arriba mientras yo empezaba a acariciarle y a besarle todo el cuerpo. Intentaba ir despacio y que cada carícia fuera lenta y suave pero no lo conseguía. Cuando acaricié y bese su cintura se estremeció y sonrió.
Mis labios bajaban por sus piernas dejando un rastro de besos por allí donde pasaban.
Estiró su brazo buscando la forma de agarrarme para que subiera otra vez hasta sus labios.
Otro beso cargado cada vez mas de pasión mientras nuestras manos recorrían el cuerpo del otro.
Desabrochó el sujetador y caió sobre él. Lo apartó y lo tiró al suelo.
Volvimos a girar y quedo de nuevo encima de mi. Abrí los ojos y le pillé observandome. Levante la cabeza ligeramente y nos besamos tiernamente unos instantes.
Sus labios abandonaron los míos una vez mas y volvieron a recorrer mi cuerpo de arriba a abajo. Cuando llegó al tobillo dejó otro beso mientras sus manos cogían uno de mis pies y empezaban a acariciarlo.
Besó cada dedo de mis pies, besó también la planta y entonces lamió el dedo gordo de un pié y se lo metió en la boca.
Una sensación completamente nueva me invadió y gemí en voz alta sin poder controlarlo. Siguió lamiendo y chupando la punta del pié unos instantes mas antes de volver a subir por mis piernas besandolas. Adorando cada centimetro de ellas.
Y fué entonces cuando empezé a volar. Sus besos se pusieron encima la ultima pieza de ropa que llevaba puesta. Con los dientes la agarró y empezó a tirar de ella lentamente hasta que la tubo por las rodillas y con las manos terminó de quitarmela.
Lamió y acarició mis piernas y de pronto empezó a besar y a lamer el centro de mi feminidad.
Intentaba controlar mi cuerpo y él lo notó  y dijo:
-Relajate. Siente. Disfruta...
Y siguió besando, lamiendo, mordisqueando y haciendome gemir una y otra vez.
Cogí una de sus manos y me la acerque a la cara. Acarició los pomlos y los labios. Bajó sus carícias hacia mis pechos y gemí una vez más.
Mi cuerpo estaba desenfrenado. Estaba experimentando más placer en aquellos momentos que el que había sentido en toda mi vida.
Acarició mis labios y aproveche para lamer su dedo e introducirmelo lentamente en la boca. Entonces fué cuando le oí gemir por primera vez asi que repetí el movimiento unas veces más.
Introdujo uno de sus dedos en mí sin dejar de besar ni lamer donde lo estaba haciendo y fué entonces cuando consiguió hacerme llegar al orgasmo más increible de mi vida.
Grité de placer mientras mi cuerpo se estremecía y pedía más.
Tire de él y le bese ansiosamente mientras con mi mano acariciaba su miembro y le indicaba el camino para que entrara en mí.
Entró lentamente con suaves movimientos. En aquellos momentos yo ya había perdido la cordura. Le cogí por las nalgas y apreté para que entrara más. Gemí y grité de placer como nunca lo había hecho. Como nunca lo volvería hacer. Minutos mas tarde llegaba al orgasmo otra vez y seguidamente él también llegó.
Nos tumbamos en la cama con las respiraciones agitadas. Me beso y me abrazó mientras sus dedos acariciaban mi espalda.
Me quede dormida entre sus brazos consciente de que cuando despertara él ya no estaría.


Una vez más me postro ante los pies de esta nuestra escritora que, una vez más ha logrado ponerme palote con su retórica y sus situaciones. Grande "X" como siempre.
Se despide vuestro ansioso autor (a ver si encuentro la forma de recrear un relato próximo...)
Un agitado abrazo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Noticiones varios


Tengo el honor de haceros oficial dos grandes noticias:
La primera de ellas es que este preciado y cachondo blog ya tiene su propia página en Facebook, en vuestras manos dejamos el opinar allí sobre los post o sencillamente sobre lo que os salga de la punta de... cada uno lo que le de la gana. Entrad, y pinchad en "me gusta".
La segunda, y no por ello menos importante, que nuestra adorada "X" me ha permitido darle un poco más a conocer y me ha dejado que os enseñe su página personal de Facebook por si alguno de vosotros, o amados lectores nuestros, quiere tener el honor de agregarla ya sea para seguir de cerca sus relatos, como para sencillamente ver desde qué punto de vista aprecia ella la vida.
Desde mi rinconcito del mundo os mando un cálido abrazo.
¡Nos vemos en Facebook!


viernes, 16 de marzo de 2012

Relato 3

Preparad las palomitas, poneos cómodos, atenuad la luz y comenzad a deleitaros, porque nuestra querida "X" ha vuelto a sentarse a escribir y del fruto de su mente no sale nunca nada malo, eso si, atentos que no es un relato cualquiera. Disfrutadlo.

Esta noche cuando salí de casa y fuí a ese pub fue pensando en que la noche terminara como terminó. Cuando te ví en la otra punta de la barra solo, con tu copa de wisky en la mano, tus canas de madurito y mirando atentamente a cada mujer que se ponia delante de tí supe que tu eras el indicado.
Di el ultimo sorbo a la botella de agua y me acerque. Esta noche iba a lo que iba y no queria distorsionar nada de lo que pasara con alcohol. Quería sentir y poder ser capaz de recordarlo al día siguiente.
Me viste acercar y miraste atentamente el generoso escote que llevaba y al cabo de unos segundos bajaste hasta las piernas. Cuando volvías a subir la vista ya estaba a pocos centímetros de ti.
Te mire directamente a los ojos y tu hiciste lo mismo. Empezamos a hablar un poco. Te pregunte cuantos años tenías y si estabas soltero o casado.
Y efectivamente encajabas a la perfeccion en el perfil de tio que esperaba encontrar en una noche como esta. Tenías 25 años más que yo y estabas casado. Y lo mas probable es que ni siquiera recordarías mi nombre al día siguiente. Al oir aquello sonreí. No hablamos mucho mas antes que me propusieras irnos a otro sitio.
Al salir subimos a tu coche. Ni siquiera me moleste en preguntar donde ibamos. Pusiste el coche en marcha y nos paramos delante de un hotel. Durante el trayecto no hablamos, ni siquiera nos miramos.
Como la cosa mas normal del mundo entramos en la recepción pediste una habitación, pagaste y subimos. Entramos en la habitación y dejamos las chaquetas, los telefonos y mi bolso encima la mesa.
De pronto note que estabas detras de mi e intente girarme pero me detubiste y empezaste a meterme mano sin contemplacion ni suavidad.
En mi cabeza resonaba una voz que me decía que me largara de allí. Que no estaba bien aquello.
Cerre los ojos y me concentre en notar tus manos sobre mi. Apretabas mis pechos y mis pezones de forma bruta. Intentaba sentir algo pero no lo conseguía. Te pegaste un poco mas y moviste tu cabeza hacia mi hombro. Ni un triste beso me diste. Simplemente empezaste a mirarme mientras seguías tocando.
Yo seguía allí. De pie. Sin moverme ni un centímetro con los ojos cerrados de nuevo. La voz que gritaba en mi interior cada vez era mas fuerte pero seguía sin hacerle caso. Tu mano bajó por mi cintura hasta encontrar el borde de la falda. Con brusquedad la metiste dentro y bajaste unos centímetros.
Abrí los ojos mientras empezabas a mover tus dedos presionando sobre ese punto de mi cuerpo que normalmente hacía que me estremeciera de placer. Pero no sentía placer. Solo sentía una gran sensación de soledad y cada poro de mi piel pedía que me fuera de allí. En mi mente solo había la imagen de una cara. Esa cara que tanto deseaba olvidar. Y recordé porque estaba allí. Para intentar sacar esa cara de mi cabeza aun que fuera de una forma que doliera mas de lo que había dolido lo que habia pasado.
Levante una mano y me apoye contra la pared dejando vía libre a tus movimientos. Tus dedos seguían moviéndose entre mi falda y mis bragas y con tu otra mano seguías magreando mis pechos.
Por un momento pensé que pretendías que gimiera de placer. Pero me quite esta absurda idea de la cabeza rápidamente ya que si hubieras pretendido esto no me habrías tratado como una muñeca con quien puedes hacer lo que mas te plazca.
De golpe hiciste que me girara y mirándome con esos ojos saltones empezaste a desnudarme bruscamente mientras mirabas cada centímetro de ese objeto que evaluabas atentamente como si pretendieras comprarlo.
Una vez desnuda seguía de pie, frente a ti, esperando que hicieras el próximo movimiento. No tardaste en desnudarte.
Me indicaste con un gesto que me tumbara en la cama y así lo hice. Allí empezaste otra vez a magrearme los pechos y empezaste a chuparlos. Me dolía físicamente la forma en que me tocabas y emocionalmente la forma que me mirabas. Así que íbamos por buen camino. Sentir dolor en una situación donde se supone que se debe sentir placer era justo lo que necesitaba.
Deslizaste una de tus manos hasta mi entrepierna y empezaste a masturbarme. No cerré los ojos esta vez. Los mantuve abiertos observando cada gesto que hacías.
Buscaste mi mano y la pusiste sobre tu miembro pidiéndome sin palabras que te diera placer. Y como no... obedecí a tus deseos y empecé a mover la mano primero despacio y poco a poco iba aumentando la velocidad y la presión.
En ningún momento buscaste mis labios para besarme y a decir verdad eso me sorprendió. Pese a estar acostumbrada a encuentros esporádicos con hombres que acababa de conocer nunca había sido tan impersonal. Tan frío ni mecánico para mi.
Al cabo de unos minutos llegaste al orgasmo. Te levantaste y te fuiste al baño.
Yo seguía tumbada en la cama y desde allí oí el sonido inconfundible de alguien que esta esnifando un par de rallas de coca. Unos instantes después volviste con los ojos aún más abiertos que antes.
Te tumbaste encima de mi dejándome casi sin respiración por el peso de tu cuerpo. Buscaste el condón que habías preparado previamente en la mesilla. Te lo pusiste, me separaste las piernas, me miraste a los ojos mientras una sonrisa mal disimulada se dibujaba en tu cara cuando entraste en mi de un solo empujón.
Empezaste a moverte bruscamente una y otra vez buscando crear alguna reacción en mi. Pero yo seguía inexpresiva y mirándote a los ojos.
Al poco rato te cansaste de esta posición y me hiciste poner encima de ti. Poniendo tus manos en mis caderas volviste a entrar y empezaste a mover mis caderas con tus manos marcando así el ritmo.
Cansada físicamente como estaba, apoye las manos en el cabezal de la cama para estar un poco mas cómoda. No dejaba de moverme y si en algún momento bajaba el ritmo volvías a poner tus manos en mis caderas y a moverme mas y mas rápido.
-Para. (dijiste. sonando como una orden mas que una petición)
Así que pare. Mire de reojo a la mesilla y vi que llevábamos 1 hora interminable allí metidos. Me tumbe a tu lado como suponía que querías.
De pronto te arrodillaste a mi lado y con un movimiento con tus manos me indicaste que querías que me girara y una vez mas volví a obedecer. Me tumbe boca abajo, te pusiste detrás de mi, levantaste ligeramente mi cuerpo y volviste a penetrarme una vez mas con rápidos movimientos.
En este momento ya si que no pude contenerme mas y una lagrima resbalo por mi mejilla.
Porque había terminado todo así? Porque? Porque? (resonaban esas palabras una y otra vez en mi cabeza)
Respire hondo y desee que aquella situación terminara pronto.
Como si me hubieras leído los pensamientos a los pocos minutos dejaste de moverte y saliste por fin de mi.
Ni una palabra por parte de ninguno de los dos. Durante un rato te quedaste tumbado en la cama mientras yo me vestía. Cuando abriste los ojos me preguntaste si tenia prisa a lo que respondí afirmativamente.
Te vestiste, salimos de la habitación, salimos del hotel y me llevaste de vuelta al pub.
Cuando llegamos bajé sin decir palabra.´Me subí a mi coche y me fui a casa.
Lo primero que hice cuando llegue fue darme una ducha. Necesitaba quitarme de encima esa sensación de suciedad que llevaba encima.
Envuelta en la toalla me serví una copa y me senté en el sofá y recordé cada minuto de la noche.
Frialdad. Eso es lo que sentía. Frialdad y serenidad. Fue entonces cuando me prometí que a partir de aquel momento iba a utilizar a los hombres igual que ellos me habían utilizado a mi. Aquella noche había sido reveladora. Pese a lo que esperaba, aquel encuentro había dolido mucho menos que el simple hecho de recordar el infierno que había pasado días atrás al descubrir que la persona a la que amaba no había hecho otra cosa que jugar conmigo y utilizarme.
Cogí mi teléfono y empece a revisar los contactos. No tarde mucho en encontrar ese numero que hacía tiempo no utilizaba. Mande un mensaje y al poco rato ya estaba hecho. Ya había quedado con ese viejo amante con el que sin duda pasaría grandes noches de placer cuando las necesitara. Como la de  mañana por ejemplo...

Grandes palabras, grande "X" con todo mi cariño y respeto, me robas el corazón y hasta el alma en cada relato. Gracias por dedicarnos tu tiempo para ocupar este espacio.
A todos los que lo habéis leído: Espero que lo disfrutéis si no igual, por lo menos casi tanto como yo. Esperemos impacientes el siguiente relato.
Se despide vuestro autor (en este caso presentador).
Un reconfortante abrazo.

jueves, 15 de marzo de 2012

Cuéntaselo a quien le importe


En esta ocasión toca hablar de esa gente que parece sobrevivir a base de tocar los cojones a los demás. Esos que se meten dónde nadie les llama y encima lo hacen sin avisar ni nada...
¿Qué necesidad tiene esa gentuza de tocar las narices?
Estás tranquilamente, con el pc encendido, mirando, comentando... y comienzas a sentir algo observando tras de ti, te giras lentamente y ahí está: una cabeza intrigante (pudiendo ser tu madre, padre, herman@, prim@, compañer@ de curro y demás gente varia) que sin mediar un saludo cutre ni ná te suelta una frase en plan "que fuerte ¿no?". Tu arqueas una ceja y emites un soniquete de carraspeo (¡ejem!) pero ni con esas se cortan. Y esos son los más manejables... que son peores los que se meten en tu facebook para cotillear y luego poder decirte: "mmm... eso que has hecho este fin de semana no está bien" o "he visto en tu estado que has estado saliendo con la chiquilla esa que me juraste que no conocías..." A ver, primero: ¿Quién te ha dado vela en este entierro? Segundo: ¿Crees que me importa lo que pienses? y tercero y no por ello menos importante: ¿Qué coño haces metiéndote en mi vida? ¿A caso la tuya no te entretiene lo suficiente?
Como el tema en cuestión me toca la fibra sensible de manera irritante a más no poder, antes de que se me note mucho mi vena Vegeta, trataré de expresar mis sentimientos hacia esas imitaciones de personas que no son capaces de vivir una vida propia y por eso deciden meterse en las vidas ajenas, de una manera puramente informativa, para ver alguno se da por aludido: Son una puta plaga. Un desecho crónico de este mundo impávido al aburrimiento. Triste es que tengan que entretenerse de esa forma, examinando cada ápice de la vida de los demás, pero más triste es que el cotilleo en si tenga tanto tirón, que (por mencionar algo que todos conozcamos) los líderes de audiencia en la televisión sean los que menos cultura puedan aportar a nuestras siempre hambrientas mentes. Trato de vivir al margen de todo lo que envuelve a ese mundillo... pero a veces se hace difícil, porque siempre hay alguien que cree importante comentarte algo, siempre hay tema de conversación, siempre hay algún gilipollas suelto ¬¬...
Distingo a los cotillas en tres grupos:
-Los cotillas desinteresados: cotillean sin más, casi sin darse cuenta. Aparentemente se dejan llevar, pero sin saber cómo se enteran de todo y lo cascan todo, eso si, sin mala intención... porque ellos no cotillean, solo comentan. ¿Como ejemplo? Los vecinos con los que te cruzas en el portal, que siempre preguntan pero nunca quieren meterse...
-Los cotillas implicados: aquellos que hacen como que no les importa pero si pueden preguntan a unos y otros para tener las versiones pertinentes para poder formar parte de la historia. Son los clásicos de "he visto en tu facebook que tienes fotos con unos amigos de una amiga mía... seguro que entonces te habrás enterado de lo que pasó la noche de la movida en cuestión, porque yo vi muchas cosas..." Ejemplo; esa jodía ex-novia que siempre pregunta y pregunta hasta que se entera de con quién te has enrollado o el tiempo que hace que no mojas y luego viene a cascarte que se ha enterado...
-Los cotillas profesionales: Si pueden toman apuntes. Consiguen todas las versiones necesarias y meten baza hasta que crean una historia alternativa de los hechos a la medida de sus inquietudes mentales. Véase un ejemplo claro; La vieja del visillo, ejemplarmente interpretada por mi idolatrado José Mota, o por ejemplo mi tía la de Alcorcón, tremenda plasta metomentodo que siempre lo sabe todo sobre todo y aunque ella no estaba allí, se acuerda de todo con pelos y señales.
El caso es que cotillas hay en todas partes y de todas las maneras, incluso donde menos te lo esperas, como por ejemplo en el trabajo: un buen día entras a la oficina y te das cuenta de que te están haciendo muchas preguntas... y no son sobre el curro, no, no, no, son personales, si, si, si, las preguntas te las hace una persona, a lo mucho dos... pero luego se reúnen y hablan sobre ti... y si te da por asomarte a su despacho se hace un silencio repentino más que mosqueante, tenso, incómodo... y tu dices eso de "¿interrumpo algo?" y se escucha a coro un "Nooooooo para nadaaaaaa" ya, si claro... O como esos vecinos que te preguntan por tu vida sexual (como os echo de menos malditos cabrones cortarrollos) y te despiertan a las 8 de la mañana un domingo porque quieren saber qué sucedió exactamente la noche anterior. O como las madres... si... las madres esas son profesionales sin discusión, ni ven ni oyen, ni quieren saber... pero siempre tienen una lección que darte porque se han enterado de tus "movidas".
Vale, creo que ya es hora de ir cortando el rollo, que me voy por las ramas y me cabreo solo con recordar a ciertos personajes. Creo que si no he profundizado mucho en el tema, por lo menos he dejado algún punto suelto para dar rienda suelta a los comentarios, espero que aportéis vuestro granito de arena (absténganse de comentar cosas que les han pasado a otros que eso es cotillear ¿entendido?) y que deis vuestra opinión al respecto, si creéis que hay mas categorías, si pensáis que a ser cotilla se aprende o se nace... o simplemente que me digáis si este post os ha parecido una puta mierda, ya sabéis que acepto críticas e ideas.
Hasta más leer se despide vuestro mosqueado autor.
Un vacilante abrazo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Relato 2

Poneos cómodos y abrid bien los ojos, porque si el anterior relato os dejó con ganas de más aquí tenéis otro... de nuevo hay que aclarar que no es producto de mi mente enagenada, sino de la pervertida mente de mi buena amiga "X". Mientras seguimos buscando mas formas de pervertiros podéis ir leyendo esto fruto de su cosecha:


Allí estaba yo. Sentada en la esquina de aquella sala donde había montada la fiesta. Haciendo de acompañante de una amiga que solo entrar por la puerta me había dejado abandonada a mi merced.
Cansada de estar allí di una vuelta por la sala en busca de alguien conocido pero en vez de eso encontré algo mejor.
Te vi junto a un grupo de gente mientras hablabais alegremente. Te observé de arriba a abajo y cuando volví a subir la vista vi que te habías girado y me mirabas. Te acercaste a mi. Para mi sorpresa ni siquiera te presentaste sino que dijiste directamente:
-Hace rato te vi sentada en la esquina estaba intentando sacarme de encima a esos para ir a hablarte.
No sabía qué decir así que seguí callada y mirándote a los ojos.
Me mirabas directamente a los ojos también y de la forma que lo hacías me ponías nerviosa pero me obligué a no apartar la vista. De pronto sonreíste y añadiste:
-¿Vamos?
Sin esperar respuesta me cojiste la mano y me sacaste de allí. Salimos a la terraza y nos dirigimos a la parte mas alejada de la puerta.
Estaba oscuro recuerdo que no veía dónde pisaba. De pronto te paraste, te giraste, me cogiste de la cintura y sin mas me besaste.
Podría decir que me cogió por sorpresa y que no me lo esperaba ni deseaba que eso pasara pero estaría mintiendo.
Seguimos besándonos un rato. Tus manos en mi cintura que a veces subías por mi espalda hasta que llegabas a la nuca y presionabas ligeramente como si quisieras que me acercara más a ti. Como si no estuviéramos lo suficientemente cerca el uno del otro.
Perdí la noción del tiempo. No sé cuanto rato pasamos allí de pie besándonos. Solo sé que cuando nos separamos unos centímetros necesitaba más besos, más caricias , más de ti.
Sin decir una palabra me miraste a los ojos, e besaste dulcemente un momento más, cogiste mi mano y tiraste de mi.
Seguí tus pasos y nos paramos delante un coche. Abriste y me senté en el asiento del copiloto. Un minuto después tu estabas sentado en el asiento de mi lado. Te giraste, te inclinaste hacia mi y volvimos a fundirnos en un beso.
Esta vez ya no conseguimos controlarnos tanto y nuestras manos empezaron a recorrer el cuerpo del otro. Primero con suaves caricias por los brazos y la cara y poco a poco íbamos tocando con más ansiedad. Nuestros besos se volvieron más duros, más necesitados y menos dulces y tiernos.
Recuerdo el deseo que sentía, recuerdo pensar que si no parabas iba a arrancarte la ropa allí mismo pero justo cuando pensé eso paraste. Te separaste unos centímetros, me observaste de arriba a abajo y sin decir palabra alguna arrancaste el coche.
Unos minutos después ibas concentrado conduciendo. Con tu mano derecha en mi muslo. Mano que poco a poco notaba como subía. Dejando por allí donde rozaba un rastro de calor que iba invadiendo mi cuerpo.
Así que me dispuse a hacer otra locura aquella noche. Me desabroche el cinturón, me incline hacia ti y empecé a besarte el cuello y la oreja. Poco a poco iba bajando por tu brazo, luego por tu torso hasta la barriga. Levante la vista y te mire. Ahora agarrabas el volante con las dos manos y estabas tenso y concentrado en la carretera. Puse una mano en el cinturón de tu pantalón y lo desabrochaste. Bajaste la mirada de forma interrogativa y sonreí. Volví a bajar la mirada y mi mano se puso en el botón de tus pantalones. En menos de 1 minuto llevabas los pantalones desabrochados y los calzoncillos ligeramente bajados dejando tu miembro libre.
Acerque mi boca y note que tu piel se erizaba al contacto con mi lengua. Lamí un par de veces antes de introducir esa parte de ti en mi boca por completo.
Estuve masturbándote con mi boca todo el rato que duró el trayecto en coche. Cuando note que ya no estábamos en movimiento volví a besarte la barriga, el pecho, los brazos, el cuello y la oreja hasta que llegue a los labios. Pasaste tu mano por mi nuca y empezaste a devorar mi boca mientras notaba que te abrochabas el pantalón. 
Un par de minutos mas tarde bajamos del coche y me rodeaste la cintura con tu brazo haciendo que camináramos pegados el uno al otro.
Abriste la puerta del edificio que había enfrente. Entramos y subimos al ascensor.
Allí no pudiste controlarte mas y me quitaste la camiseta e hiciste que rodeara tu cintura con mis piernas agarrándome por el culo. Mi espalda estaba contra la pared del ascensor y no dejabas de besarme y apretabas mas tu cuerpo con el mio. Te quite la camiseta como pude unos segundos antes que sonara el "cling" que indicaba que habíamos llegado a la planta´que queríamos.
Sin soltarme diste 3 pasos hacía atrás y salimos del ascensor. Me pegaste a la pared del oscuro pasillo y me sacaste el sujetador dejando al descubierto mis prominentes pechos mientras seguías besándome apasionadamente.
Diste unos pasos más mientras seguías cargándome y sacaste una llave de tu bolsillo y abriste una puerta. Entramos y la cerraste de una puntada de pie justo antes de tirarme sobre la cama.
Segundos después me mirabas de forma lasciva y te acercabas a quitarme el pantalón. Te tumbaste encima de mi y nos besamos. De pronto tus labios dejaron los míos y empezaban a bajar por mi cuello hasta mis pechos.
Los besaste, mordiste y manoseaste un rato. Cuando noté que había espacio entre nosotros abrí los ojos y te mire preguntándome que hacías. Esa pregunta fue rápidamente contestada sin palabras. Te habías quitado el pantalón y los calzoncillos y tus manos se dirigieron de forma ansiosa a la última pieza que me quedaba. Segundos después estábamos los dos desnudos.
Te acercaste y volviste a besarme de forma mas dulce. Abrí un poco más las piernas y dejé que entraras en mi. Entraste poco a poco mientras me besabas dulcemente. Pero eso duro solo hasta que estuviste completamente dentro. Luego los movimientos se volvieron enérgicos y deseosos de más. Necesitábamos mas del otro.
No tardamos mucho en llegar al orgasmo los dos a la vez. Nos tumbamos en la cama con las respiraciones aún agitadas y nos quedamos allí unos minutos hasta que te giraste y volviste a besarme.
Nos pasamos la noche en la cama. 4 polvos mas. Cada vez que volvías a entrar mas conocías mi cuerpo y sus reacciones a tus estímulos. 
3 horas después volvíamos a subir al coche y nos dirigimos a la casa donde había la fiesta donde nos conocimos. 
Llegamos. Sin decir nada bajé del coche y tu hiciste lo mismo. Rodeaste el coche y te acercaste y me besaste por última vez.
-¿Sabes que no sé ni como te llamas? (dijiste rompiendo el silencio que había)
Te mire, sonreí y conteste:
- ¿Acaso ha importado mi nombre o el tuyo hasta ahora? ¿Que importa quien soy o quien eres? ¿Lo has pasado bien esta noche? (pregunte y sin esperar respuesta alguna proseguí) Lo importante es eso.  El objetivo se cumplió. Hemos pasado una gran noche juntos. No lo estropeemos ahora... Mejor dejarlo así y mantener el buen recuerdo sin pretender igualar o superarlo.
Sin mas me di la vuelta y me fui dejándolo allí de pie observando mi cuerpo como se alejaba. 




Advertencia: La escena del coche es peligrosa. No recomendamos ponerla en practica por la ciudad, autopistas, autovías ni carreteras transitadas.
Espero que os haya gustado este segundo relato erótico. Se aceptan sugerencias para otros relatos. Y son muy agradecidas las críticas (ya sean buenas o malas)


Saludos "X"


Momento musical 5

Es una gilipollez muy grande, lo se, pero tengo que decirlo: "Momento musical 5... ¡por el culo te la hinco!" JUAS!! qué a gusto que me he quedao con mi super-ego, jejejeje.
Vale, al tema. Hacía unos días que me estaban pidiendo este momento musical a través de facebook (Presta atención Silvia que esta va por ti) Toca rememorar a una curiosa mujer: Tata Golosa, digo curiosa porque si leéis bien su escueta biografía de mi amada wikipedia, veréis que en contra de todo lo que parece en este tema es una mujer con recursos y escuela... para ser más concretos con 3 escuelas, si, si, flipad, flipad...
No puedo hacer un momento musical habitual, porque la letra en sí me desquicia, así que os propongo que veáis el vídeo sin perder detalle y luego leáis mi opinión, claro que si no queréis hacerlo no se para qué estáis perdiendo el tiempo... ok, ahí os dejo el enlace a este... "temazo". Con todos ustedes Tata Golosa en...(redoble de tambores) Los micrófonos.


Bien... ¿ya hemos hecho los deberes? Comprendo que no es fácil ver el vídeo así sin más, reconozco que ha habido instantes en los que he tenido que echar mano del babero.
Sobre la letra... solo puedo decir que estaba escuchando micrófonos y más micrófonos y entonces he oído tetas y culos... y me he nublado, no he sido capaz de escuchar nada más. Mi mente solo veía mini faldas, escotes, contoneos de caderas hipnotizantes... nada, que no me centro.
No se qué tipo de experiencia traumática ha debido de vivir esta pobre mujer con los micrófonos, no se muy bien porqué pero ella los ve como algo... erótico, cosa chunga, pobrecica. Lo que si puedo decir es que la mujer buena lo que se dice buena... está buena un rato, y con tanta pose sexy y tan poca ropa, me conquista casi, casi, desde que descuelga el teléfono, así que aunque solo sea por eso le perdono el hecho de que la letra de la canción no tenga sentido ninguno y que no entone ni una santa nota.
Hablando de entonar... habla, que no canta, con una voz tirando a sexy (no tanto como la mía, ni por asomo vamos...) que no termina de hacer mal, pero eso si, gime... ¡madre mía como gime! le he dado al pause y al replay como unas 23 veces... acojonante... y eso que la canción no me mola nada... pero nada, me repatea considerablemente el "proba, proba" se dice "PRUEBA" coño... que parecemos nuevos...pero repito... gime de espectáculo, imaginaos... si hace esos sensuales "mmmmm" y esos "aahhhh" en una supuesta canción, ¿qué no hará esta mujer en la cama? mejor no pensarlo mucho que luego pasa lo que pasa (la novia sigue estando a muchos kilómetros y a mi se me cansa la mano...).
Bien, a ver... sentido no logro sacarle sentido ninguno a la canción en cuestión, así que ahí quedan mis reflexiones sobre el vídeo, gemidos, minifaldas... bla, bla, micrófonos, bla, bla.
Espero haber estado a la altura de tus expectativas, querida Silvia. Si quieres que la próxima me la curre más procura que no tenga vídeo o que no salgan chicas sexys, que me despistan de mis quehaceres.
Se despide vuestro perturbado autor (aún pensando en chicas ligeras de ropa bailando al rededor de micrófonos de pie).
Un calentito abrazo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Momento musical 4

Vale, vale, ya podéis respirar tranquilos que ¡ya está aquí! por fin ha llegado... el momento musical.
Ha sido una decisión meditada y casi obligada... tenía intenciones de escoger un tema de el pelma de hoy, pero no este exactamente, dad gracias a que tengo mala memoria, creo que a causa de las drogas, porque de no ser así habríais tenido que ir a estrujarle el cerebro (eso si lo tiene...) al mismísimo Alejandro Sanz, que no se muy bien porqué le tienen por un artistazo... no hay más que escuchar sus canciones (escuchar, ¿eh? no oír, que no es lo mismo) para darse cuenta de que no se toma mucho tiempo para escribirlas.
Empecemos con pasos firmes... a este hombre que se hace llamar así, Alejandro Sanz, (digo se hace porque si pincháis en el enlace a mi amada wikipedia veréis que no se apellida así... es un truquillo de famosetes) se le denomina como (esto es muy bueno) cantante, compositor y músico... músico vale, pero solo porque toca algún que otro instrumento si no a la perfección, por lo menos se defiende, compositor... va, cuela, escribe sus canciones, ya veréis que no son muy curradas, pero son suyas no le quitemos mérito al chaval, pero ¿cantante? venga ya... yo creía que para ser cantante hay que tener buena voz... o por lo menos tener voz y no un lamento perpetuo... bueno, voy a dejar cosillas para luego, que me lío y no paro, os dejo con un "temazo" de los suyos: Lola Soledad.





Tuvo mil historias y olvidó olvidarles
Malgastó caricias en los despertares
Rellenó enteritos mil y un pasaportes
Y ahora vengo yo a bajarla de ese viaje

Estudió carreras en los corredores
Sólo le queda mi amor pa’ graduarse

Lola se ha sentido sola entre un millón
Y murmura una canción
Lola la y lo
Lola
Se quedó atrapada en su dolor
Lola Lola y lo
Sol a sol

Yo le traje besos por aquellos bosques
Y un vestido con lunares de colores
Yo lloré en pedazos noches delantales
Inventé caminos puentes y horizontes
Vámonos

Lola
Tú ya no estás sola aquí estoy yo
Hazme un sitio en tu canción
Lola la y lo
Lola
Deja tu tristeza y vámonos
Juntos los dos
Tengo un lugar mejor
Que nadie te castigue en un rincón
Las tragedias deja que se vayan
Vales más
Ya no serás
Lola soledad

Tuvo mil historias y olvidó olvidarles
Sólo le queda mi amor pa’ graduarse
Vámonos

Lola, tú ya no estás sola aquí estoy yo
Hazme un sitio en tu canción
Lola la y lo
Lola
Deja tu tristeza y vámonos
Lola Lola y lo
Sol a sol
Lola Lola y lo
Sol a sol
Lola Lola y lo
Sola


Va, venga, mi turno, ¿ya la habéis oído? ¿la habéis leído? pues nada, a leer otra vez:
Tuvo mil historias y olvidó olvidarles Mil historias... vamos putón verbenero con buena memoria, empieza bien la pobre mujer.
Malgastó caricias en los despertares Todos sabemos que despertarse de mal humor es muy fácil si no cenas allbran, entonces ¿para qué tocas?
Rellenó enteritos mil y un pasaportes Llenar mil vale... pero ¿mil y uno? ¿me estás vacilando?
Y ahora vengo yo a bajarla de ese viaje puto cortarollos de los cojones
Estudió carreras en los corredores ¿corredores de qué? mira que yo soy muy mal pensado, y de carreras se poco pero de corridas... mil y un puñaos
Sólo le queda mi amor pa´graduarse  ya estamos, se nos está subiendo a la cabeza ¿no crees?
Lola se ha sentido sola entre un millón entre un millón... ¿de qué? tío... no das detalles
Y murmura una canción no me digas más ¡la del anuncio de fanta!
Lola la y lo no, no, Lola: lo y la
Lola si, si, eso...
Se quedó atrapada en su dolor pobre, con lo que debe de doler quedarte así y con el tío este haciendo como que te canta al oído...
Lola Lola y lo dos Lolas y un Lo Lolailolo...
Sol a Sol así curraba mi abuelo, bien que se encargaba él de decírmelo los domingos de resaca.
Yo le traje besos por aquellos bosques Ahora resulta que hay bosques... y lo suelta así como si ya nos hubiera hablado de ellos, pues nada, a seguirle el rollo 
Y un vestido con lunares de colores que mal gusto hijo... eso está pasado de moda ya, ahora se llevan los volantes que no te enteras
Yo lloré en pedazos noches delantales jeje, esta si que es buena, si... analicémosla bien, yo lloré, pasado... en pedazos, llorar en pedazos, ¿es como suspirar? Joder... es que lo de noches delantales ya me hace perder el hilo del todo, lloré en pedazos noches delantales... ¡qué profundidad! un poeta, UN POETA
Inventé caminos puentes y horizontes y letras de canciones absurdas, no te olvides de eso que es importante
Vámonos ¿a dónde?
Lola te llaman
Tu ya no estás sola aquí estoy yo Cuidado Lola que ha llegado el poeta de los delantales nocturnos...
Hazme un sitio en tu canción que te la jodo en un tris, te meto una paranoia y a tomar vientos tu murmuro musical
Lola la y lo y dale... Lola es Lo y la coño... que la y lo y Lalo, gilipollas ¬¬
Lola que pesao el colega
Deja tu tristeza y vámonos si, si, déjala, déjala, pero no te dejes el móvil por si tienes que llamar a la policía para que le encierren
Juntos los dos Lola ¿te fias de este? mmm...
Tengo un lugar mejor Cualquier lugar en el que no estés tú dando el cante es mejor piltrafilla, como te de por ligar así lo llevas mal.
Que nadie te castigue en un rincón nada, lo de los rincones también pasó de moda, ahora como castigo le disparan a tu portátil XD
Las tragedias deja que se vayan creo que es la primera frase coherente que dice en toda la puta canción
Vales más ¡se abre la puja! diez mil ¿alguien da mas?
Ya no serás uys... vete llamando a la poli
Lola soledad menudo nombre compuesto mas chorra... vamos, que como te bauticen con eso te marcan para toda tu miserable vida, porque será miserable seguro, pero seguro... Dolores Soledad... pobres crías (que seguro que alguna hay)
Tuvo mil historias y olvidó olvidarles porque no bebió lo suficiente, enserio, una noche de juerga conmigo y vuelve sin recuerdo ninguno, prometido.
Solo le queda mi amor pa´graduarse pues tú eliges... o te arriesgas o te quedas sin terminar la carrera que a ver quien es el guapo que hace luego una tesis de este...
Vámonos ale... vamos...
Lola, tu ya no estás sola aquí estoy yo quédate tranquila ¿eh? que viene con guitarra y todo y se marca unos bailecitos que ni Cortés...
Hazme un sitio en tu canción Huye, huyeeeeeeeee
Lola la y lo lolailo la lo leilo, lo lailo, la lo....
Lola Lola está a su bola, murmurando...
Deja tu tristeza y vámonos Loailo, loleiro...
Lola Lola y lo la lola... ¡la loles! ¡el conejo de la loles!
Sol a Sol yo que tu me ponía bien de cremita

Lola Lola y lo y yo que sigo con la de el conejo de la loles...
Sol a Sol y llévate agua my friend, por tu bien
Lola Lola y lo digo yo que... siendo tan buen artista... ¿no te podrías currar un poco los estribillos vago de mierda?
Sola mejor sola que mal acompañada ¿verdad? eso tu sola Lola, que así remontas antes seguro, que con este mierdecilla escribiéndote estas cosas tan romanticonas... anda y que vaya a llorar delantales en pedazos o lo que sea...


Ok, ¡¡por fin!! ni idea que tenéis de lo que he sufrido escribiendo esto, porque no se si sabéis que escucho la canción varias veces mientras escribo y tal... creí que me iba a dar un chungo antes de poder terminarla, fijaos que hasta le había dejado a mi colaboradora "X" instrucciones de cómo manejar esto si moría en el intento. Pero tranquilos, que no ha sido el caso, sigo estando vivo y tremendamente bueno, gracias al cielo ¡ains! lo que me ha costado.
Pues nada más gente, mi mente ya está lo suficientemente turbada hoy, así que nada... un abrazo de estos de dejadme en paz de una puta vez... si, de esos que se dan por cumplir, y hasta mas ver.
Se despide vuestro autor (ligeramente aturdido).
Un abrazo fugaz complaciente.