A los lectores:

Este blog se alimenta de cualquier rayo de sol que le llegue a través de la ventana, así que es posible que alguno de tus rayos se filtre y llegue hasta aquí... si no te gusta ver reflejadas tus palabras, tus fotos, dibujos... no tienes más que ponerte en contacto conmigo y los eliminaré a la velocidad de la luz, pues no tengo ninguna gana de pagar derechos de autor a nadie, y mucho menos a aquellos que no son capaces de agradecer que un artistazo de mi tamaño les haga publicidad gratuita. Pero si no es tu caso y te hace una ilusión terrible aparecer en los pétalos de mis florecillas mentales... ya sabes dónde encontrarme: florecillareluciente@gmail.com

lunes, 9 de junio de 2014

lo que no nos mate nos hará mas fuertes


Es viernes. El cielo esta oscuro todavía. Son las 4 de la madrugada cuando me despierto después de 3 horas de sueño interrumpido constantemente con pesadillas y sueños que es mejor no recordar.
Me levanto de la cama y decido empezar a prepararme para el día. Cuando estoy vestida me miro al espejo. No me gusta lo que veo así que decido cambiarme y ponerme un bonito vestido, un poco de tacón y un maquillaje sencillo, practico pero favorecedor para poder afrontar el día con mejor aspecto al menos.
Dicen que todo tiene un limite y creo que después de 4 años hemos cruzado esta línea invisible.
Mi amiga llega puntualmente a casa y me da palabras de animo mientras nerviosamente me muevo por el piso buscando una maldita libreta que no consigo encontrar.
Salgo de casa a las 5:35. Me subo al coche y estoy temblando. Respiro hondo, subo el volumen de la música y canto en voz alta mientras conduzco.
Cuando llego a la estación bajo al anden y minutos después el tren llega puntualmente. Subo y me pongo los auriculares para intentar no pensar mas.
La mañana es una maratón para no perder el tren hacia el aeropuerto. Y una vez allí seguir corriendo para no perder el avión.
Respiro profundamente. Vuelvo a hacerlo una y otra vez para intentar tranquilizarme. Las nauseas vuelven a aparecer y cuando creo que voy a vomitar y me tomo una pastilla para sentar el estomago y subo al avión que me llevara a descubrir mi futuro.

Acabo de bajar del metro. Salgo y me encuentro en medio la plaza del sol. Miro a mi alrededor. El sol brilla y pese a estar en la capital y ser un día laborable la gente parece no tener prisa. Sonrío, me dirijo a la plaza mayor y me voy a un bar que hay al fondo. 
Me siento en la terraza y pido una copa de vino blanco. El camarero excesivamente amable me lo trae junto a unas aceitunas.
Una sensación de tranquilidad me invade. Saco un libro del bolso y me pongo a leer mientras espero que suene el teléfono para recibir la temida llamada que parece no llegar.
Minutos después tengo una extraña sensación y levanto la vista.
Parece irreal y me paralizo al verte de pie, al otro lado de la terraza, observándome.
Me levanto mientras poco a poco te acercas. Me quito las gafas de sol y allí estas. De pie a pocos centímetros de mi.
No consigo decir nada y parece que tu tampoco. Seguimos de pie el uno delante del otro durante un par de minutos mas y me siento. Haces lo mismo.
Seguimos mirándonos fijamente hasta que finalmente dices:
“hola”
Sonrío inevitablemente.
“hola…” consigo contestar casi susurrando.
Nos ponemos a hablar de como me ha ido el viaje. El maravilloso día que hace y de banalidades varias hasta que de pronto te pregunto si puedo tocarte.
“se que eres real. Siempre lo he sabido, pero me parece un sueño todo esto…”
Sonríes mientras poco a poco acercas tu mano a la mía por encima de la mesa y me la coges.
“soy real” me dices bajito mientras por primera vez en 4 años nos tocamos.
Y entonces mis sentidos se desbordan por las sensaciones que recorren rápidamente mi cuerpo. Aguanto la respiración y sin poder evitarlo cierro los ojos y dejo que esa sensación de paz, de que al fin todo esta en su sito me absorba. 
Cuando consigo abrir los ojos y te miro a los ojos nos lo decimos todo sin necesidad de palabras. Y me besas.
Dios mio cuanto había necesitado este beso... 
Necesidad. Esa es la mejor palabra para describirlo. 
Pongo mis brazos alrededor de tu cuello y nos pegamos un poco mas. No necesitamos respirar en estos momentos. No necesitamos nada mas que eso. Y sin poder evitarlo un par de lagrimas se me escapan. Notamos el sabor salado en nuestras bocas y nos besamos mas apasionadamente. 
Cuando nos separamos lo primero que dices es "mierda... joder..."
Estoy de acuerdo contigo. La hemos liado y gorda. 

Noto que una mano me toca un poco el hombro y oigo "señorita perdone. Tiene que abrocharse el cinturón.."
Abro los ojos. Miro a mi alrededor y veo que estoy en el avión. 
Asiento con la cabeza y me lo abrocho. 
"Ha sido un sueño... solo un maldito sueño..." 
Vuelvo a ponerme nerviosa mientras los minutos parecen no pasar. 
Al fin aterrizamos y ahora si es real que me dirijo hacia la plaza mayor. 
Pero el sol no brilla y se que el sueño se quedara en eso. Solo sera un sueño y yo estaré allí esperando sin que nadie aparezca realmente.
Noto un pinchazo en el corazón solo de pensarlo. 
Me dirijo al mismo bar que he soñado pero no siento lo que sentía allí. Noto como el café que he tomado quiere abandonar mi cuerpo y corro al baño.
Me mojo un poco la nuca e intento serenarme un poco mientras evito mirar a la chica penosa que aparece en el espejo.
Una vez en la terraza pido una coca cola y enciendo un cigarro. Necesito un minuto mas para mentalizarme antes de decirle que me llame.
Pero el minuto pasa y el teléfono suena puntualmente.
Le oigo al otro lado del teléfono y pese que se que va a decirme que no vendrá cierro los ojos y le siento mas cerca de mi que normalmente.
Normalmente soy yo quien tiene mas la capacidad de hacerse la fría pero esa vez es él quien parece sereno y frío como si no le doliera la decisión que ha tomado.
No nos decimos nada que no hayamos dicho ya esta ultima semana pero siento partirme en dos.
Ahora si. Iba mentalizada para que pasara esto pero aun así duele. Duele mucho.
Lo único que tengo ganas es de suplicarle "cariño no te alejes de mi.. no puedo vivir sin ti..." pero me callo.
Intento controlar un poco las lagrimas. Es imposible que de vez en cuando se me escape un sollozo pero no monto ningún espectáculo. Ni le grito ni le mando a la mierda como quiere que haga. Eso no va  ayudarme.
Cuando nos despedimos creo morir. He hecho 500 km para ver al tío que podría ser perfectamente el amor de mi vida y no se ha presentado.
Enciendo un cigarrillo mas y miro la hora. Dije que esperaría una hora. Ya ha pasado. Pero no consigo levantarme. Se que cuando me levante de este bar una parte de mi se quedara en esa silla.
¿Por que tengo la sensación de haber roto con una pareja? Si no nos hemos visto nunca! Si no nos hemos tocado! Intento ser racional pero no lo consigo. El dolor que siento es demasiado fuerte.
Iba preparada para poner punto y final a esos sentimientos que creemos tener pero no para perder a mi mejor amigo. Mi apoyo incondicional con el que puedo hablar de todo. No estoy preparada para perder una de las patas que mantienen en pie mi vida.
Pero lo he hecho. Lo he perdido y solo de pensarlo me descompongo.
Cuando finalmente consigo recomponerme mínima mente me dirijo a la pastelería donde iba a comprar trufas. Pero no tengo hambre así que las guardo para mas tarde y me voy de nuevo al aeropuerto para coger un avión a mi mundo de nuevo. Un mundo el cual no tengo claro como afrontar sin él.

Voy andando por la calle y de pronto noto como me tocan el hombro. Me sobresalto y me giro mientras agarro mas fuerte el bolso. 
De pronto el mundo se para y todo sucede a cámara lenta.
"Solo un día... un día con los pies en alto..." susurras mientras poco a poco te acercas a mi para besarme.
Estoy mareada. Emocionada, Y sobretodo confundida. Pero aprovecho el momento. No pienso desperdiciar lo que me quieres dar por poco que sea.

Soy patética y a ratos se me escapa alguna lagrima al imaginar lo que podía haber sido y nunca sera. De camino al aeropuerto vuelvo a ponerme las gafas de sol pese a estar en el metro. Respiro profundamente y hago lo que mejor se me da. Poner la cabeza alta, andar con paso seguro y parecer prepotente.
Las horas pasan una vez en el aeropuerto y pese a que la esperanza me dijo que no pasara el control de seguridad hasta el ultimo momento el tiempo se termina y no me queda mas remedio que hacerlo y así terminar con la ultima pequeña esperanza que me quedaba.
Hablo por teléfono con una amiga cuando espero a subirme al maldito avión. Intento reírme un poco y quitarle hierro al asunto mientras le digo "tranquila. Estoy bien. Es lo que pasa cuando te gusta el sado masoquismo... que duele"

Adoro la forma que pones la mano en mi espalda mientras me besas. Adoro lo que veo en tu mirada cuando dejamos de besarnos. Adoro la forma en que me acaricias la mejilla antes de volver a besarme.
Estoy completamente perdida. No puedo pensar, solo sentir. No se donde estamos aun que poco me importa. Es una habitación blanca e impersonal aun que cálida. No tengo ni idea de como hemos llegado hasta allí pero... ¿que mas da?
Tu y yo de pie junto a la puerta de entrada. 
Dejo caer el bolso y te abrazo mientras aspiro tu aroma. Me encanta como hueles, como sabes, lo que siento cuando me tocas...
Nos besamos despacio. La mano que tienes en mi cintura se desliza por la cadera hasta la pierna. Agarras la falda y la subes ligeramente para poder acariciarme la pierna. 
Contienes la respiración unos momentos y yo suspiro al sentir pequeñas descargas eléctricas recorrerme el cuerpo.
Pongo mi mano en tu hombro y la deslizo suavemente por tu brazo casi sin tocarte. Cierras los ojos y te beso casta mente en la mejilla.
Cuando vuelvo a abrir los ojos estoy tumbada en la cama. 
Me besas el cuello mientras tus manos recorren mi cuerpo por encima de la ropa. Volvemos a besarnos y mi mano se cuela debajo tu camiseta y te acaricio la espalda. 
Poco a poco te quito la camiseta y dejo al descubierto los primeros tatos. No puedo dejar de mirarlos. Acerco la mano y los acaricio. 
Levanto la cabeza y veo que me miras. Se lo que me preguntas sin palabras y asiento vergonzosamente con la cabeza. 
Tus manos suben poco a poco el vestido. Me incorporo ligeramente y alzo los brazos para que puedas quitármelo. 
Me miras de arriba a abajo. Instintivamente pongo mis manos alrededor de la cintura intentando ocultar un poco ese cuerpo que tan poco me gusta.

Oigo una voz masculina metalizada de fondo y sin abrir los ojos se donde estoy. El maldito avión. Mis ojos se empañan de nuevo.

Corro para poder llegar al tren de las 18:36 pero hoy definitivamente no es mi día y lo veo partir sin mi.
Me siento en un banco y abro el paquete de trufas que he comprado.
Lloro desconsoladamente al ver las trufas derretidas. Por lo que significan esas trufas. Por haber sido tan tonta de no haber pensado que debía mantenerlas en frío.
Le mando otro mensaje. No puedo evitarlo. Él esta tan tranquilo y yo... yo he notado como se me partía en dos...
Una vez en el tren destino mi realidad me encuentro con una amiga y hablo un poco con ella.
Me dice "Siempre hay una solución. Respira. Da un paso atrás y mira lo que ha pasado con prespectiba. Allí encontraras la respuesta"
Asiento pese a no terminar de creer en lo que me dice. Hace una semana que busco una puerta para salir de esta oscura habitación y no consigo encontrarla.
Nos despedimos y se baja del tren un par de paradas antes que yo.
Intento tranquilizarme y me digo a mi misma que ya basta. Tengo que quitarme las gafas de sol de una vez y dibujar una sonrisa en la cara e ir a la cena que tengo desde hace semanas y aparentar normalidad aun que solo quiera meterme en la cama y dormir mucho tiempo hasta despertarme y no sentir lo que siento.
Y así lo hago. Llego a mi casa y ya están esperándome. Bajo del coche y son una sonrisa las saludo.
Después de alagar mi aspecto nos subimos al coche y nos dirigimos al restaurante donde sorprendimos a una de las susodichas con la presencia de su pareja y un par de amigos mas.
Y allí es donde las tornas se giran. Me habla y le digo que no puedo hablar que estoy en una cena y le mando una foto sonriendo.
Miro el móvil una y otra vez esperando su reacción y no aparece. Sigue tan bien... y yo... yo solo quiero llorar pero me prometí no hacerlo mas.
Con trabajo termino de comer los espaguetis. Hacia días que no comía nada aparte de cafés con leche o un croisant.
Durante los postres nos graban en vídeo. Sonrío y aplaudo como puedo. El dolor sigue latente en mi interior pero llegan los xupitos. Necesito uno. Urgentemente. La camarera los deja delante de mi y bromeamos con que no me los beba todos y me hacen una foto con ellos.
A la 1 y media de la madrugada llego a casa. Estoy agotada física y mentalmente. Pero pese a mis intentos a las 3 sigo despierta.

Los dos desnudos en una cama. Besándonos tierna mente. Acariciándonos. Explorando el cuerpo del otro con las manos, los ojos y los dedos. Grabándolo a fuego en nuestra mente. Deseando que el tiempo se detenga.
No hablamos. No hace falta. Mejor así. 
Perdemos la noción del tiempo cuando finalmente entras en mí. 
Es arrollador lo que se siente al tenerte dentro. Dan miedo las sensaciones que experimentamos pero seguimos besándonos y moviéndonos al ritmo del otro. 
Las sensaciones aumentan y el ritmo de nuestros cuerpos buscan desesperada mente la liberación que tanto necesitamos hasta que llega. 
Nos tumbamos el uno al lado del otro para calmar nuestras respiraciones. 
Te abrazo y no dices nada. Me da miedo abrir los ojos y que se termine el día. 

Me despierto sobresaltada a las 4:30 de la madrugada. Estoy sudando.

Salgo de la cama y me preparo para ir a trabajar.
Cuando estoy en el trabajo no consigo dejar de pensar en él. En intentar encontrar una solución a la situación y de pronto me parece verlo todo claro.
Le escribo desesperada mente. Me parece haber encontrado la respuesta.
Pero cuando contesta me tira todas las teorías al suelo.
Hablamos un buen rato por face pero no hacemos mas que "discutir". No esta bien ni yo tampoco, así que quedamos que me llamara a la una.
Las horas se confabulan en mi contra. No pasan los minutos y la una parece no llegar nunca.
Cuando finalmente el reloj marca la hora deseada me dirijo fuera. Cerveza en mano enciendo un cigarro y Le digo que ya puedo hablar.
Me llama casi al momento y hablamos haciéndonos daño al principio.
Pero los minutos pasan y como siempre al escucharle me tranquilizo como nadie mas sabe hacerlo.
Quizás hasta consigamos encontrar la salida.



Es difícil aceptar los sentimientos. Es difícil vivir como lo hacemos nosotros. Es difícil esconder las cosas. Pero mas difícil aún es pensar en perder lo que hay entre nosotros. Así que pecho y cojones y hacia adelante. Siempre. Aun que duela. Como bien hemos comprobado lo que no nos mate nos hará mas fuertes.
Porque cuando hablamos no necesitamos dormir.
 Porque cuando hablamos se paran las horas.
 Porque siempre que me necesites me tendrás aquí. En los momentos de felicidad y en los de tristeza o dificultad.
Porque por mucho que el tiempo pase seguirás siendo mi mejor amigo y yo la tuya.












jueves, 13 de marzo de 2014

relato 7

Buenas florecillas!!! ¿Como estáis? Después de un año de silencio vuelvo a la carga! Con muchas ideas nuevas y si me permitís probare formas de relatar distintas a ver que tal...
Aviso. Este relato contiene escenas de sexo explicito. No apto para menores de 18 años.
Sin más os dejo mi último relato.

El otro día estábamos hablando con unas amigas sobre fantasías sexuales. Me preguntaban cual es la fantasía más recurrente que tenemos las chicas y francamente no tengo ni idea. Pero hablando hablando y dándole mucho al coco me vino una a la mente que estoy muy segura que a mas de una (y de uno) habrá fantaseado alguna que otra vez.
Hacer una orgía.
Me gusta la idea. Mucho. Pero preguntas como ¿Si tanto te gusta esta fantasía porque no la cumples?  ¿Será porque no hay agallas de hacerlo? ¿O quizás será porque nunca se ha dado la ocasión?
Preguntas que cada cual tiene su propia respuesta pero una cosa tengo clara y es que si alguna vez me decido a hacer una sera mas o menos así :

- "Esta noche hemos quedado con un par de chicos. No me falles!"
- "puf.. dime como consigues liarme para hacer este tipo de cosas!? si sabes que no me gustan!"
- "Vamos, vamos! que no es para tanto! un par de copas y un poco de coqueteo no te vendrán mal! a las 7 en mi casa. Y ponte mona! ;) "

Sonrío mientras cierro el móvil y pienso la que te tengo preparada para esta noche. Creo que ves un poco mis oscuras intenciones pero no dices que no.
Miro la hora. Son las cinco y media así que aún queda algo de tiempo antes de arreglarme.
Me tumbo en la cama y fantaseo un poco con los dos chicos que hemos quedado. Son muy distintos el uno del otro pero no se decidirme por cual me gusta mas.
Pienso en ellos y me pongo caliente solo de recordar las últimas veces que he quedado con ellos.
Sonrío y vuelvo a mirar la hora. Las 6 de la tarde. Así que me levanto y voy a la ducha.
45 minutos después estoy terminando de arreglarme.
Sonrío al verme en el espejo. Vestido negro palabra de honor, un maquillaje ligero y el pelo semi-recogido.
Miro el reloj. Ya es la hora. Tienes que estar apunto de llegar ya que siempre te adelantas.
Pongo un poco de perfume sobre mi cuello y en ese momento suena el timbre.
Sonrío pícara-mente mientras recojo la chaqueta y bolso y bajo tranquilamente las escaleras.
Cuando abro la puerta encuentro una chica con tejanos, camiseta y deportivas negras. Suspiro. No hay forma de hacerte cambiar.
- "Vamos! Yo conduzco"
Subimos al coche en silencio. No dejas de mirarme de reojo de vez en cuando. Decido no hablar así te pones más nerviosa. Sonrío y sigo mirando la carretera.
Poco después aparco cerca de donde hemos quedado. Miro la hora y veo que vamos bien de tiempo así que enciendo un cigarrillo. Sigo en silencio mientras mis pensamientos absorben toda mi atención.
- "¿Bueno vas a hablar ya?¿O me vas a dejar toda la noche así?"
Me giro para observarte. Sonrío, alzo mis brazos, te cojo por la chaqueta, te acerco a mi sin previo aviso y te beso.
Estoy nerviosa. Contenta. Y también excitada. Muy muy excitada.
- "Vamos. Nos esperan" te digo.
Andamos hasta la entrada de un bloque de pisos y allí ya esta uno de los susodichos.
Nos saludamos y os presento.
Estáis nerviosos los dos. No conseguís disimularlo.
Noto mi felicidad y excitación crecer. Una sonrisa de oreja a oreja se pone en mi cara.
Dos pasos y llamo al timbre.
Sin preguntar quien es abren y subimos.
Subo yo primera seguida por ti. Me giro mientras subimos y veo que el muchacho te esta mirando el culo.
Vuelvo la cabeza y sigo subiendo sin decir nada mas.
Llamo a la puerta y nos abre el dueño de la casa. Esta tan guapo con ese traje... madre mía! Me acerco a él y le doy dos besos y os presento.
Nos dirigimos al sofá, abrimos una botella de vino y nos ponemos a hablar los cuatro.
Voy mirándote de reojo. Veo como poco a poco te vas relajando y hablas tranquilamente con ellos.
Ha llegado el momento.
Doy un último sorbo a la copa de vino que tengo entre las manos y me levanto. Cojo el móvil, busco este relato, te miro, sonrió y me acerco ti despacio.
Te paso el teléfono y te digo que leas.
Mientras empiezas a leer me vuelvo a sentar al sofá y hablo con ese par de hombres que tenemos de acompañantes esta noche.
Veo que me miras y se que has llegado a este punto del relato así que me acerco más al mas joven.
Le paso un brazo por los anchos hombros y le susurro al oído.
No sabes lo que le estoy diciendo pero por su cara de estupefacción sabes que alguna planeo.
Ves como él solo asiente con la cabeza y luego dice casi susurrando "mejor él".
Asiento. Vuelvo a mirarte y sonrío. Cruzas las piernas y me miras aún con el teléfono en la mano.
Me levanto y sin mas beso al dueño de mis últimos sueños húmedos. Le cojo por la corbata y le susurro al oído. Asiente con la cabeza y sonríe.
Te mira. Te miro. Me vuelvo hacia él de nuevo y me arrodillo frente a él mientras le separo las piernas poco a poco.
Deslizo mis dedos por la inmaculada camisa hasta el cinturón. Poco a poco lo desabrocho y seguidamente el botón y cremallera de los pantalones.
Contienes la respiración. Miro al chico que tienes al lado. Mira sin decir palabra lo que sucede a su alrededor.
Vuelvo a mirar al chico que me rodea con las largas piernas y bajo la mirada hasta su entrepierna.
Me acerco, beso y lamo ligeramente el borde de sus calzoncillos y se los bajo hasta que queda al descubierto su potencial.
Lamo la longitud de su masculinidad y poco a poco me lo meto en la boca. Succiono y lamo. Estoy excitada y él también. Sin prisa pero sin pausa me lo follo con la boca mientras él disfruta y de vez en cuando da un sorbo a su copa.
Poco a poco me levanto y le beso en la boca.
Me vuelvo a sentar y pregunto:
- "¿Quien quiere ser el próximo?"
De un solo trago termino de vaciar mi copa y os miro. Te estas aferrando con una mano en el sillón como si te fuera la vida en ello.
Te pido que dejes el móvil y que te acerques.
Cuando estas delante de mí te susurro al oído que beses al chico asustadizo.
Me miras. Le miras. Veo en tus ojos un ligero titubeo pero asientes y haces lo que te pido.
Poco a poco el ambiente se va caldeando. Miro al chico trajeado. Él me mira a mi y sonríe. Le tiendo mi mano y se acerca. Me levanto y hago que te levantes también. Te acerco a él y te besa mientras yo hago levantar al moreno que seguía sentado en el sofá y le beso también.
Mi mano busca la del chico que te esta amarrando por la cintura y entrelazo los dedos con los suyos mientras seguimos cada cual con lo nuestro.
Estamos los cuatro de pie. Tu y yo de espaldas protegidas por ese par de hombres que hoy sin duda alguna van a hacer todas nuestras fantasías realidad.
Te cojo por la cintura y hago que te gires hacía mí. Te miro a los ojos y veo que tienes las pupilas dilatadas. Te acaricio el rostro y el cuello y te beso. Un beso simple mientras te acerco más a mi.
Besos y caricias sin cesar. Nos metemos mano indiscriminadamente y poco a poco la ropa va desapareciendo.
Noto como te estremeces y supongo que es porque alguno te esta chupando los pezones.
Poco a poco os voy dirigiendo hacía la cama.
Una vez allí te hago tumbar mientras ellos terminan de desnudarse. Me pongo encima de ti y beso cada rincón de tu escultural cuerpo. Te arqueas buscando más. Buscas mis labios para besarme pero rehuyo y hago que alguien te bese.
Nos tocamos, nos besamos y nos masturbamos unos a otros. Te oigo gemir, también oigo las respiraciones aceleradas de ellos y yo me pongo más caliente aún si es posible.
Lentamente bajo hasta quedar en medio de tus piernas y beso el centro de tu feminidad. Te estremeces y gimes mientras sigo lamiendo despacio haciéndote llegar al borde de la locura mientras ellos te besan y chupan los pezones.
Uno de ellos se arrodilla enfrente de ti. Sabes lo que tienes que hacer. Lo deseas. Solo de pensarlo te enciendes.
Lames, chupas, gimes y sientes. El placer te desborda, lo veo en tus ojos, lo siento en tu acelerada respiración.
Intentas cerrar las piernas pero no te dejo. Un par de lamidas mas y me levanto. Otro ocupa mi lugar mientras yo abro la caja mágica donde se encuentran escondidos los juguetes que harán de esta fantasía tuya, que tanto has hablado, realidad.
Te ato las manos por encima de la cabeza y te vendo los ojos. Me tumbo a tu lado y te susurro al oído cosas que sé que deseas oír.
Sin previo aviso te penetran. No sabes quien es. Solo puedes sentir el placer recorrerte por cada terminación nerviosa de tu cuerpo. Gimes y te sientes impotente al no poder moverte pero te encanta esta sensación.
Te chupo un pezón y juego con él mientras el otro chico me masturba con la boca y con los dedos.
Me agarro a las sabanas. No puedo pensar. Creo que se me ha olvidado como hacerlo. Solo siento un enorme placer recorrerme el cuerpo. La sensación es abrumadora y excitante.
Y cuando creo que ya no puedo más él chico se arrodilla frente a mi y me lo follo con la boca y el otro se pone entre mis piernas y me penetra sin avisar y un sonido gutural de placer se escabulle de entre mis labios. Mientras, me chupas los pezones y ahí si que pierdo el último gramo de cordura que me quedaba.
Grito, gimo y mi cuerpo pide más.

Así seguimos un buen rato. He perdido la noción del tiempo. Ahora mismo no recordaría ni como me llamo si no fuera porque oigo que entre gemidos me mencionas.
Uno a uno nos dejamos arrastrar por un orgasmo arrollador.
Las sabanas están revueltas igual que nuestros cuerpos y las respiraciones aceleradas.
Un par de minutos de silencio después nos hemos ido reponiendo todos y nos levantamos y vestimos lentamente.
Voy al baño a lavarme un poco y me miro al espejo. Me encanta la cara que tengo. Es como si llevara un cartel pintado en la frente que pusiera "recién follada". Sonrío y salgo a vuestro encuentro.
Os miro a los tres y me acerco.
Poco a poco nos vamos despidiendo y como siempre no falta la frase de uno de los chicos que me dice:
- "Como siempre, un placer."
Sonrío y contesto:
- "Igualmente. Hasta la próxima."
Un par de besos a cada uno y cada cual se va a su casa a retomar su vida donde la habíamos dejado aparcada horas antes.


Bueno, bueno florecillas. ¿Que os ha parecido? ¿Demasiado explícito? ¿Os ha gustado la forma de relatar? Como habréis visto los que nos habéis seguido desde los inicios en este relato he cambiado la forma de describir las cosas que pasan y sensaciones. Dejad vuestra opinión!




jueves, 14 de marzo de 2013

Adolescencia, divino tesoro

Queridas florecillas, hoy voy a narraros una historia real, una experiencia vivida en primera persona por "moi", un día cualquiera, en un supermercado cualquiera...



Esta mañana ha sido muy completa... He madrugado para poder ultimar detalles y consentimientos para mi próximo viaje a Madrid, tras mantener una controvertida charla con algún que otro compañero de curro y otra un poco más esperanzadora con mi jefe, he ido a hacer un poco de compra para mi hogar dulce hogar acompañado por mi amiga la muleta que me ayuda en las distancias largas.
Como soy humano tras unas horas de aquí para allá mi vejiga ha decidido darme la voz de alarma para recordarme que de vez en cuando conviene un buen vaciado. Pues de camino al servicio (de un supermercado que no voy a mencionar) contemplo un desagradable e importante charco bajo la puerta del baño masculino. En mi cabeza resuena una voz familiar haciendo un ruidito del tipo "Ugghh" que yo interpreté de forma acertada como "ahí no piso ni de coña" así que me encaminé hacia el reservado a minusválidos (que como estoy medio cojo tampoco es que desentone). Miro la puerta (no se ve charco, ni foco de luz) procedo a abrir la puerta pero no se abre... se escucha un sonido extraño... llamo a la puerta "TOC, TOC, TOC, TOOOOC" (Como Beethoven en la 5º sinfonía) me acerco a escuchar, más sonidos extraños seguidos de un apresurado "OCUPADO" espero... un minuto, dos, tres... mi vejiga comienza a quejarse de verdad, cinco minutos... de nuevo "TOC, TOC, TOC TOOOOC" Otra vez esos sonidos seguidos de un "OCUPADO" juraría yo que jadeante... me acerco a escuchar con la oreja pegada a la puerta (No, no soy cotilla, soy curioso) O.O ¿era eso sonido de jadeos? parpadeo, movimiento incrédulo de cabeza y de nuevo la atención en la puerta... ¡ERAN JADEOS! ¿Pero qué coño...? Vuelvo a llamar, esta vez impaciente como quien Sheldon Cooper ("Toc, toc" ¡Penny! "Toc, toc" ¡Penny! "Toc, toc" ¡Penny!) y me abre la puerta con aire cabreado un adolescente semidesnudo y su acompañante femenina también adolescente con semblante avergonzado. Mi cara de incredulidad... me miran, miran la muleta, me vuelven a mirar... les observo y les recuerdo la importancia de usar preservativo, les deseo un buen día y entro al servicio.
No hay mejor edad que la de el adolescente, en la que no te da asco follar en baños públicos :)
Se despide vuestro ensoñado autor.
Un cómplice abrazo.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Recuerdos jode-vidas

Hace unos días hablaba yo con mi amiga Tami sobre el porqué nuestra mente nos recuerda constantemente lo que queremos olvidar. Con lo bien que nos vendría en ocasiones tener un botón para "resetear" el disco duro... Primer problema: tal botón no existe. Gracias a que de vez en cuando a los seres humanos nos da por pensar, al inventar, diseñar y mejorar maquinitas varias incluimos dicho botón, pero hasta el momento nadie ha sido capaz de insertarlo en un cerebro humano.
A menudo tiendo a olvidarme de cosas importantes, como fechas, recados, las llaves de casa... (muchos dirán que esos "despistes" se deben a los porros pero no, en mi caso esto viene de fábrica) pero también es cierto que hay cosas que me gustaría poder borrar de raíz y las muy "jasdeputa" siempre están ahí. Cierto es que a día de hoy soy quien soy gracias a mis experiencias y a la impecable educación que me inculcaron desde bien enano, pero seamos honestos ¿quién no querría poder olvidar ciertas experiencias? Hay ocasiones en las que tanto detalle no es ni necesario, ni útil, ni na de na... ¿de verdad necesitamos recordar tantas cosas? pues eso... que de tanto ponernos a pensar en este tema se nos encendió una lucecita: ¿Podríamos crear una especie de "bloqueo" para esas cosas que tanto espacio virtual ocupan en nuestras mentes? O lo que viene a ser lo mismo, un botoncito de reseteo para recuerdos que nos joden la vida...





Segundo problema: No somos científicos, ni tenemos profundos conocimientos de física o medicina como para ponernos a hacer fórmulas y dar con el método correcto, solo somos gente indudablemente atractiva con ganas de olvidar lo que el alcohol no nos ha borrado, vamos... que nos falta investigar hasta poder dar con un buen método que lo haga posible.
En medio de nuestras superficiales investigaciones llegamos a la conclusión de que una buena ostia en el lugar preciso hace olvidar más horas que una buena noche de juerga y desenfreno. Pero ¿dónde es el lugar idóneo para atizar la ostia? ¿en qué hemisferio del cerebro se ocultan los recuerdos jode-vidas?
Mi querida Tami opinaba que mejor que atizar ostias sin ton ni son es colocar una especie de chapita metálica pivotante que rebote según la necesidad de cada uno (ya tenemos prácticamente ideado el diseño de dicha chapa, tranquilos que no va a desentonar con nadie). Pero yo me inclino más por dar de leches, por lo menos a mi me sirve de terapia antiestres .
Tercer problema: Necesitamos investigar con sujetos varios... preferiblemente voluntarios dispuestos a dejarse dar de ostias en la cabeza con un bate (fabricado especialmente para la ocasión) por un servidor. Aún estamos trabajando en la autorización que firmará cada uno de dichos sujetos, y también aprovecho para hacer un llamamiento a cualquier abogado vocacional que esté dispuesto (o dispuesta que no hacemos ascos al sexo) a representarnos por amor al arte... por eso lo de vocacional.
Cuarto problema: Existe un pequeño pequeñísimo margen de error con respecto a eliminar solo única, pura y expresamente los recuerdos jode-vidas... en algún experimento suelto que se ha podido realizar hemos observado cierta tendencia a olvidar algún que otro detalle (insignificante) al margen de los que pretendíamos eliminar. Tal vez sea por eso por lo que no hemos logrado encontrar muchos voluntarios hasta el momento, aunque he de decir que de los pocos "elegidos" que han participado en el experimento no se ha quejado ninguno... (Vamos por buen camino Tami).
Al tema: ¿Quién no sueña con despertarse un día siendo "libre"? ¿Quién no ha deseado alguna vez tener en la mente solo lo que nos apetece recordar? Si alguien de vosotros está interesado en esta investigación y, o, quiere aportar algo ya sea como voluntario o como técnico en funciones, no tiene más que ponerse en contacto con nosotros o bien a través de este post, o de la página de facebook, o de mi propia dirección de correo electrónico, que aquí mismo os recuerdo: florecillareluciente@gmail.com. No digáis que no os he dado opciones, además todas son gratuitas, ahí lo dejo.
Hasta más investigar se despide vuestro despreocupado escritor.
Un fuerte abrazo.


miércoles, 10 de octubre de 2012

Momento musical 11

Como supongo que ya habréis podido comprobar, le he dado a mi neurona unas más que merecidas vacaciones (tanto talento musical es abrumador para ella, pobrecica) pero el descanso ha terminado y aquí estamos: mi neurona, una botella de vodka y yo. En esta ocasión nos acompaña un tío que no se muy bien cómo describir, se hace llamar Juan Magán, y supuestamente es músico. Si queréis saber más sobre él pinchad sobre su nombre y mi amada wikipedia satisfará vuestra curiosidad. Debo decir que me ha sorprendido el personaje este (y no solo porque resulta que lleva mucho más tiempo del que yo pensaba torturando nuestras neuronas) le había escuchado en la radio y en algún que otro lugar desde el cual no le presté mucha atención, pero desde mi inocente ignorancia estaba convencido de que el "famoso" electro latino se llama así porque es música latina (me refiero a música de latinoamérica, como el reggaeton y todos esos estilos que yo suelo catalogar en el mismo saco, y que por norma general componen, interpretan y exprimen hasta la saciedad, los sudamericanos que hablan español, como por ejemplo los venezolanos, colombianos, ecuatorianos... etc, etc como mucho meto en el mismo saco a los cubanos... pero vamos, todo esto dicho desde mi más que evidente ignorancia) para mi sorpresa, a pesar de su marcado "acentillo" latino al entonar sus frases y su "elaborado" vocabulario el personaje este resulta que es español... Si hubieseis podido ver mi cara al leerme la wikipedia os habríais descojonado de mi, creo que me saldrá un moratón en la barbilla de la ostia que me he dado contra la mesa al quedarme boquiabierto hasta descoyuntarme la mandíbula. Vamos, que no voy a decir nada al respecto, cada cual imita a lo que le da la gana, así que él a su trabajo y yo al mío. Pero como este trabajo en si me toca muy mucho las pelotas... me niego a torturarme de forma excesiva comentando frase a frase, os hago un medio resumen personal y listo, si no os gusta pues lo decís y si os gusta compartidlo, que tampoco cuesta mucho y hacéis muy feliz a este perturbado escritor.
Punto y a parte, con todos ustedes Juan Magán y su tema Bailando por ahí.






Ayer la vi
Ayer la vi desde hace mucho tiempo y
Con sus amigas en una calle de Madrid
Me arrepiento tanto de haberte dicho adiós
Fueron los días más felices para mi
Ayer la vi bailando por ahí
Con sus amigas en una calle de Madrid
Tan linda como el día en que la conocí
Fueron los días más felices para mi
Ayer la vi bailando por ahí
Con sus amigas en una calle de Madrid
Tan linda como el día en que la conocí
Fueron los días más felices para mi
Ella es loca por ritmo latino
Se pierde en la pista bailando conmigo
En la rumba, se toca, me mira
Y yo electrónicamente encendido
No me atrevo oh, oh, a decirle na´ ah
Me hago el duro pidiendo una copa
Sentado en la barra del bar ah
Me acerco a su lado, le juego el pelo
Le canto canciones al oído
Tu quisieras una cita conmigo
Te sigo en el Twitter si quieres te escribo
De repente trah, trah, llegó su novio ya
Si no la vas a cuidar échate pa´tras trah
Ayer la vi
Es inevitable de verla, una pareja se pierde en la rutina
Las cosas cotidianas de la vida
Ayer la vi
Y es por eso que deberías regalarle
Cada día una sonrisa a tu bebé
Ayer la vi bailando para mi
Ayer la vi bailando por ahí
Con sus amigas en una calle de Madrid
Tan linda como el día en que la conocí
Fueron los días más felices para mi
Ayer la vi bailando por ahí
Con sus amigas en una calle de Madrid
Tan linda como el día en que la conocí
Fueron los días más felices para mi
Ese novio que tiene me enfrenta
Pongo cara de malo y se sienta
Si tu chica no quiere conmigo
Tranquilo me borro y me voy de la fiesta
Pero se que quiere más
Porque ella está pa´ mi
Tu no sabes na´ de na´
Tu no tienes su...
Ayer la vi bailando por ahí
Con sus amigas en una calle de Madrid
Tan linda como el día en que la conocí
Fueron los días más felices para mi
Ayer la vi bailando por ahí
Con sus amigas en una calle de Madrid
Tan linda como el día en que la conocí
Fueron los días más felices para mi
Ayer la vi, la vi, la vi
Ayer la vi bailando para mi
Ayer la vi, la vi, la vi
Ayer la vi bailando para mi


Por partes: Enhorabuena a todos los que habéis sido capaces de ver, oír y soportar al mismo tiempo el videoclip. Buen trabajo a todos los que por lo menos lo habéis intentado. Y a aquellos que ni os habéis molestado... espero que sea porque os la sabéis, jodíos, que mi trabajo y esfuerzo me cuesta el copiar-pegar...
Bueno, al lío. He escuchado la canción varias veces, me he tragado el vídeo casi las mismas y he leído una y otra vez la letra, espero que por lo menos sirva para alegrarle el rato a algún que otro lector, y que si es así... se note en los comentarios o por lo menos que me lo hagáis saber a través de la página de facebook, que siempre hace ilusión ver los "me gusta". Ahora prestad atención, leed y luego ya habrá tiempo de elogiarme o ponerme a parir (que aunque a mi me parece algo sobrenatural me temo que si este vídeo tiene un anuncio delante es porque lo ha visto demasiada gente... y eso suele pasar cuando hay a quien le gusta. Me da así como canguelo pensar en ello ¡brrrr!).
La cuestión es que la cancioncilla esta tiene un no se qué se yo que me pone de una mala leche que no se ni por dónde empezar. Ya me jode que el tío sea incapaz de "cantar" sin imitar un acento que no le corresponde, pero que encima escriba las frases mal... (meneo de cabeza incesante de izquierda a derecha a ritmo de chasquido de lengua inconforme) ¿qué es eso de <Ella es loca por ritmo latino>? y para colmo de los colmos es un chulo de no te menees, pero como se dice por ahí... ¡para chulo mi pirulo! ¿pues no coge el personaje este y se pone a acosar a la muchacha? y ni corto ni perezoso dice que puso firme al novio y que el otro se achantó bajando la cabeza como un corderito condenado al matadero... ¡No te lo crees ni tú fantasma! Os lo enseño en una estrofa:

De repente trah, trah, llegó su novio ya
Si no la vas a cuidar échate pa´tras trah 
Ese novio que tiene me enfrenta

Pongo cara de malo y se sienta
Si tu chica no quiere conmigo
Tranquilo me borro y me voy de la fiesta
Pero se que quiere más
Porque ella está pa´ mi
Tu no sabes na´ de na´
Tu no tienes su..
No me jodáis que no veis su chulería primero le dice: "¡Eh tu! que te quites de en medio que tengo planeado echarle unos mimitos a esta chica con el fin de tirármela" entonces claro, el novio de la chavala se cabrea y dice: "¿Qué coño me estás diciendo gilipollas?" y como es lógico Juan le pone "cara de malo" y el otro dice: "¡Ostia que miedo! me voy a sentar a ver qué quiere explicarme no sea que lleve razón y yo esté aquí en plan es que es mi novia ¿sabes?" Se explica, tranquilamente: "Oye mira chaval, es que yo le he tirado los trastos a tu piba y ella se ha dejado y, como no pone inconveniente lo mejor será que te vayas porque tronco... quiero tirármela y la estoy poniendo cachondona, he estado... jugándole el pelo ya tu sabeh y como ahora la sigo en twitter... ya no tienes nada que hacer, gracias". A todo esto el novio por lo visto se las pira sin más porque todo el argumento de la canción se acaba ahí, realismo a tope. Pero claro... ¿qué esperar de un tío que se enciende "electrónicamente"? debe de ser que tiene un trajecillo de esos llenos de lucecitas como los que llevan los "Elvis" de Las Vegas o eso... o lleva un piercing en t´ol nabo que cuando se "pone burro" tira de una cuerdecilla como la de las lámparas de mesa que, conectada a una pila escondida en las pelotas hace contacto y... ¡Sorpresa! ¡Piercing luminoso! o no... tal vez sea por su "electrolatino" mmm... vamos que tiene el ¡LATIN POWER! Pero vamos, que aunque sea con esta música de fondo si la chavala está haciendo como que baila mientras se toca sensualmente... entiendo perfectamente que se te encienda el piercing, a mi también me pasaría, por eso nunca piso esas calles de Madrid en las que suena música quién sabe dónde y tienen pistas de baile en medio de la nada... porque no nos olvidemos de que están bailando por ahí Trah, trah y las chavalas estas sueltas sin que sus novios las vigilen tienen una carga sexual acumulada que no hay quien la resista.
Aún me cuesta hacerme a la idea de cómo se haría el duro mientras pedía la copa... me lo imagino en plan Clint Eastwood, con el palillo en la boca y llamando al camarero "¡Pónme una copa!" "¿de qué?" "¿Pues de qué va a ser? de cristal, coño que con el plástico no se liga" pero todo esto con la misma pose que tiene en la foto de este post, brutal el tío duro este.
Bueno, como ya se me va notando más de la cuenta la mala ostia que me pone este tema creo que será mejor que me despida hasta más leer, porque se me está terminando el vodka y no quisiera estar sobrio al terminar de escribir esto, mi neurona no se merece tanto sufrimiento.
Antes de entrar en un colapso mental se despide vuestro encabronado autor. Un violento abrazo.

lunes, 30 de julio de 2012

Relato 6

Como cada domingo me desperté al mediodía con resaca de la noche anterior.
Me levante y cuando vi como había quedado la casa después de la fiesta de anoche me vestí y salí antes que me diera un ataque.
Subí al coche y empece a condudir sin rumbo fijo mientras imágenes de la noche anterior llegaban a mi cabeza. Ropa por el suelo, risas, copas y latas en la mesa del comedor, besos robados en el sofá, mas ropa en las sillas, vasos de xupito  vacíos al lado de la tele, ropa y vasos tumbados en el baño y al lado de la cama...
La resaca no pasaba inadvertida mientras seguía conduciendo mientras el sol brillaba delante de mis ojos.
Paré en una gasolinera a comprar un café a ver si me despejaba un poco y seguí conduciendo.
Una hora después me fijé en el cartel que había al margen de la carretera comarcal por la que estaba pasando.
Maldiciones nunca inventadas me venían a la mente cuando reaccioné y me di cuenta de hacia donde me dirigía.
Como cada semana me encontraba conduciendo hacia  el mismo sitio. La misma ciudad que pocas veces en esos 7 largos meses había llegado.
Como siempre una valentía fingida se apoderó de mí y me repetía a mi misma una y otra vez: "Esta vez si. Lo necesito. Que le den. Esta vez si lo haré. Seré egoísta. Me da igual la mala cara y los morros que me pondrá. Me da igual la bronca que me echará. Esta vez si. Hoy llego hasta allí y me siento a la barra del bar y espero."
Una sonrisa se dibujó en mi cara mientras el miedo empezó a corroerme por dentro.
La última palabra que me escribió por mensaje se me venía una y otra vez a la mente mientras yo misma intentaba aplacar el miedo y los temores que iban en augmento minuto a minuto.
Un cigarro para intentar aplacar la ansiedad cada vez mas visible. La pierna izquierda no paraba quieta. Malditos nervios.
"Hoy si. Lo haré. Por mi." volvía a repetirme una y otra vez.
Dos horas y media cajetilla de cigarros mas tarde me encontraba cerca de la maldita ciudad. La empezaba a visualizar a lo lejos.
Recuerdos de su risa entre besos delante el hotel, recuerdos de paseos cogidos de la mano, recuerdos de conversaciones absurdas entre copas, recuerdos de aquella absurda felicidad que me invadía cuando lo tenía al lado absorbían mi atención cuando un coche se me cruzó y casi salgo de la carretera del volantazo que tuve que dar.
Me paré en el arcén, puse los cuatro intermitentes y empecé a dar golpes al volante de la rabia mientras las lagrimas corrían mejilla abajo.
Minutos mas tarde me dí por vencida de nuevo y asumí una semana mas que el miedo a cruzar la ciudad e ir hacia su pueblo  podía a mi empeño para olvidarle y salir adelante sin él.
Di media vuelta mientras me decía a mi misma que era una cobarde e intentaba psicoanalizarme.
"¿Por que casi cada semana hago lo mismo? ¿Por que siempre termino dando media vuelta antes de llegar a la ciudad? ¿Será por que no tengo el valor suficiente para enfrentarlo? ¿O quizás es que prefiero ser masoca y revivir el dolor una y otra vez?"
Preguntas sin sentido. Preguntas estúpidas. Preguntas sin respuestas que poder dar.
"No más. No  puedo seguir asi" me repetía. "Esta ha sido la última vez. Me lo prometo." me decía mientras asumía que me estaba mintiendo a mi misma.
Dolor por los meses transcurridos lenta y dolorosamente. Rabia por no haber sido capaz de olvidarle. Impotencia por no haber sido capaz de pasar pagina.
Enfadada conmigo misma, como siempre que volvía de allí, cogí el teléfono y marqué el mismo número que había marcado todas y cada una de las veces que había hecho ese trayecto estúpido.
-Hola! ¿Que tal? (me respondió la voz melódica y masculina al otro lado del teléfono)
-Hola. ¿Vienes?
-Claro. ¿Cuando quedamos?
-En 30 o 40 minutos llego a casa.
-Muy bien. Allí estaré.
Colgué sin despedirnos.
Respiré profundamente y encendí otro cigarro pensando en la noche de placer que me esperaba.


Puse el intermitente y  giré por la calle de la izquierda. 10 metros mas abajo volví a poner el intermitente para entrar al garaje y allí estaba él. Tan guapo como siempre. Alto, moreno con el pelo corto. Con pantalones cortos, chanclas y una camiseta manga corta un poco ancha que no dejaba ver realmente su escultural cuerpo. Esperando de pié delante la puerta.
Cuando me vio puso aquella sonrisa seductora y pícara y bajó hacia el parquing.
Mientras aparcaba me preguntaba porque no me había enamorado de él. Tenía todo lo que una mujer quiere de un hombre.
Era guapo, simpático, alegre, tenía buena conversación, era detallista y atento y porque no decirlo bueno en la cama.
Suspire mientras quitaba la llave del contacto, bajé y me lo encontré a poco mas de un metro de mi.
Le miré y sonreí a modo de saludo segundos antes de lanzarme encima de él.
Nos besamos con necesidad. Besos rudos y voraces mientras él me cogía en brazos y me apoyaba bruscamente contra uno de los pilares de frío hormigón.
Sentíamos el hambre crecer dentro de nosotros por momentos.
Mis manos recorrían su pelo y sus hombros mientras las suyas estaban fuertemente agarradas a mis nalgas para sostenerme.
Apreté un poco más mis piernas alrededor de su cintura y tiré de su pelo antes de mordisquear su oreja y susurrarle un necesitado "subamos"
Un gruñido se colo por su garganta. Abrió los ojos y empezó a andar hacia el ascensor mientras yo seguía mordiendo su cuello.
Por suerte no tuvimos que esperar al ascensor y pudimos subir rápidamente.
Mis dedos se deslizaban por debajo de su camiseta cuando el "cling" del ascensor nos indicó que habíamos llegado mientras se abrían las puertas.
Busque torpemente lo mas rápido que pude las llaves en mi bolso y abrí la puerta del piso.
Aún en sus brazos cerré la puerta y tiré al suelo el bolso y volvimos a besarnos desesperados.
"La rabia es un buen acompañante de la pasión" pensé mientras me tiraba a la cama y se quitaba rápidamente los zapatos.
Le agarré por el cinturón y tiré de él dejándolo encima de mí.
Mas besos apasionados mientras íbamos dando vueltas en la cama.
 Mas caricias bruscas necesitadas de carne que recorrer mientras nos quitábamos la ropa.
Arañazos en sus lumbares cada vez que se separaba unos centímetros.
El corazón bombeaba rápido. Notaba el pulso acelerado. Empezaba a tener mucho calor y sed.
Alargué mi brazo buscando el segundo cajón de la mesilla de noche. Lo abrí y saqué un condón.
Le bese y se lo pasé.
Segundos mas tarde me miraba a los ojos y empezaba a entrar despacio dentro de mí.
"Mierda. Ahora no. No necesito eso ahora" pensé
Las manos se desplazaron de su espalda a su cadera y tiré de él bruscamente haciendo que entrara de golpe.
Un gemido salió de mi boca amortizado por sus labios que volvían a cubrir los míos.
"Más" susurré.
Y él empezó a moverse más rápido. Más profundo dentro de mí.
Cuando abría los ojos me encontraba con su mirada que me observaba atentamente.
Le besaba y volvía a cerrar los ojos.
Dimos vueltas sobre nosotros mismos hasta que estuvimos a punto de caer de la cama.
Arañazos en su espalda, mientras él empujaba un poco mas fuerte y tiraba de mi pelo.
Chupetones en su cuello cuando disminuía de velocidad o profundidad.
Y finalmente el esperado orgasmo.
Casi al mismo tiempo. Casi perfecto si no fuera porque en aquel instante me vino a la mente la imagen de otro.
Con la respiración aún agitada nos tumbamos el uno al lado del otro.
Cuando conseguí relajarme y vi que mi pulso había vuelto mas o menos a la normalidad me levanté (como siempre) a por un vaso de agua y a por un cigarro.
Él seguía tumbado en la cama con los ojos cerrados mientras yo lo observaba desde la puerta del dormitorio   fumando.
Como siempre él abrió los ojos cuando recuperó la consciencia y me miró.
Los dos sabíamos que era hora que se fuera. Solo placer. Esa era la condición desde el principio.
-¿Por que? (preguntó)
-Por que que? (respondí intuyendo problemas)
-Llevamos medio año viéndonos. Los sábados o días entre semana no te importa que me quede a dormir pero los domingos... siempre me miras de esa forma para decirme sin palabras que me largue..
Silencio. No quería responder.
-¿Por que? (repitió)
Cogí aire y suspiré.
-Solo placer. Ya sabías las condiciones....
-Es cierto. Siempre las he sabido. Pero repito ¿Por que los domingos me llamas, me follas y haces que me largue rápido?
Silencio
-¿Es por otro tío verdad?
Lo miré atónita. No podía ser... Esto se estaba convirtiendo en una pesadilla.
-Que importa. Solo placer (repetí)
-¿Es por el mismo que tienes pesadillas?
No respondí. No sabía que decir.
-Me he quedado aquí las suficientes noches como para darme cuenta que muchas veces tienes pesadillas y te despiertas a media noche y te vas al sofá o al ordenador y no vuelves hasta al cabo de un buen rato.
Mierda. mierda! mierda!! (pensaba)
-Tengo el sueño ligero y aún que no abría los ojos oía como te levantabas silenciosamente y te ibas.
-Si. Lo siento. (no podía decir nada mas. Él mismo lo acababa de averiguar. No valía la pena negarlo)
Suspiró y se sentó en la cama.
-Los motivos son míos y solo míos. No vale la pena hablar de ellos. Tu vienes y me das placer igual que yo te lo doy a ti. No compliquemos las cosas por favor...
-Cierto. Pero creo que debes decir basta. No puedes seguir así. O lo olvidas o le plantas cara pero así no puedes vivir.
¿De verdad me estaba pasando esto a mi?
-¿Eso quiere decir que no quieres que te llame mas? (pregunte casi avergonzada)
-No es eso. Y lo sabes. Pero  ¿de que te sirve ese placer? ¿para aplacar el dolor?  No hagas eso...
Me senté a su lado sin decir palabra. Sabía que tenía razón pero también sabía que lo había intentado muchas veces sin lograr nada.
Cerré los ojos y suspiré.
Me envolvió entre sus fuertes brazos unos momentos. Me beso de una forma que no me había besado nunca. Un beso tierno y lleno de cariño en la cabeza. Me acarició el pelo. Se levantó, se vistió y haciendo lo que le había pedido sin palabras se fue.











miércoles, 27 de junio de 2012

Entre "X" y yo

¿Alguna vez os habéis preguntado cómo es una conversación entre "X" y Grillo? Pues hoy os vamos a poner un ejemplo de ello, para que veáis cómo nos van las cabezas por aquí... (Para los que no están a lo que hay que estar: como es un diálogo cuando habla "X" pone X y cuando hablo yo, osease... Grillo, pone G, por si las moscas)




X- Siempre he soñado con montar en un velocirraptor...
G- Si, no? yo te hacía más de tiranosaurios...
X- Que va! me gusta mucho más la sonrisa de los velocirraptores, son más pícaros.
G- Dónde les ves tu una sonrisa a esos bichos? por curiosidad nada más...
X- No te has fijado cómo ríen cuando miran a los humanos? Si hasta sonríen con la forma que los miran! Son encantadores!
G- Emm.... si, claro, claro... es como mirar a la Mona Lisa... (Cucú)
X- Que no! Que la Mona Lisa sonríe con sorna! Ellos ríen de corazón!!
G- Vale, vale... si tienes razón, si ahora que caigo, si... esto... no es por nada, pero a mi que me da que tienen cara de malos... tanto diente tan afilado... esa cola puntiaguda... 
X- Es solo fachada! Parece que lo son, son como tú vaya... pareces un tío duro y eres más blando que el pan mojado en leche.
G- Jodía cabrona sexy... soy un tío duro, mucho! soy como las almendras garrapiñadas... dulce, si, pero duro como una piedra, me hacen falta muuuuchos lametones para ablandarme
X- Cuando dices que quedamos para poder demostrarte que eso no es cierto? apuesto a que con un par de lametones bien dados en los sitios indicados te derretirías al instante...
G- Espera, espera... te estás ofreciendo a chuparme? mmm... interesante, me gustan los retos en los que he de demostrar mi aguante. Te viene bien entre semana?
X- Perfecto. Quedamos mañana? Creo que con media horita será más que suficiente...
G- Qué me das si aguanto una hora?
X- mmm... qué quieres que te de?
G- Mas lametones!
X- Solo eso? Vale. Y si gano yo y te derrites en menos de 30 minutos qué gano?
G- Qué quieres ganar?
X- Una noche con tu mujer. Obvio.
G- Puedo mirar?
X- Claro mirar si, pero nada de interactuar.
G- Mierda... vale, trato hecho. Tú pones el cuando... yo el dónde y el alcohol.
X- Perfecto! pues mañana por la tarde me paso por tu casa. Date una duchita cuando llegues del curro, eh?
G- Ok, todo sea por unos lametones gratuitos.
X- Me estás tratando de puta barata? ¬¬
G- De puta barata? yo?? ni de coña nena, sabes que te tengo en alto stánding... por cierto, mi señora esposa dice que si puede hacer de testigo, aunque tenga que sujetar el cronómetro...



Bien, hasta aquí lo que se puede leer, hay más... pero no es plan de ponerlo a mano de los menores que luego nos crujen. Espero que no tratéis de entender cómo es posible que hagamos de cada conversación una mención al sexo, sencillamente no tenemos remedio.
Hasta la próxima copa se despide vuestro "enagenado" autor. Un aprensivo abrazo.