A los lectores:

Este blog se alimenta de cualquier rayo de sol que le llegue a través de la ventana, así que es posible que alguno de tus rayos se filtre y llegue hasta aquí... si no te gusta ver reflejadas tus palabras, tus fotos, dibujos... no tienes más que ponerte en contacto conmigo y los eliminaré a la velocidad de la luz, pues no tengo ninguna gana de pagar derechos de autor a nadie, y mucho menos a aquellos que no son capaces de agradecer que un artistazo de mi tamaño les haga publicidad gratuita. Pero si no es tu caso y te hace una ilusión terrible aparecer en los pétalos de mis florecillas mentales... ya sabes dónde encontrarme: florecillareluciente@gmail.com

jueves, 13 de marzo de 2014

relato 7

Buenas florecillas!!! ¿Como estáis? Después de un año de silencio vuelvo a la carga! Con muchas ideas nuevas y si me permitís probare formas de relatar distintas a ver que tal...
Aviso. Este relato contiene escenas de sexo explicito. No apto para menores de 18 años.
Sin más os dejo mi último relato.

El otro día estábamos hablando con unas amigas sobre fantasías sexuales. Me preguntaban cual es la fantasía más recurrente que tenemos las chicas y francamente no tengo ni idea. Pero hablando hablando y dándole mucho al coco me vino una a la mente que estoy muy segura que a mas de una (y de uno) habrá fantaseado alguna que otra vez.
Hacer una orgía.
Me gusta la idea. Mucho. Pero preguntas como ¿Si tanto te gusta esta fantasía porque no la cumples?  ¿Será porque no hay agallas de hacerlo? ¿O quizás será porque nunca se ha dado la ocasión?
Preguntas que cada cual tiene su propia respuesta pero una cosa tengo clara y es que si alguna vez me decido a hacer una sera mas o menos así :

- "Esta noche hemos quedado con un par de chicos. No me falles!"
- "puf.. dime como consigues liarme para hacer este tipo de cosas!? si sabes que no me gustan!"
- "Vamos, vamos! que no es para tanto! un par de copas y un poco de coqueteo no te vendrán mal! a las 7 en mi casa. Y ponte mona! ;) "

Sonrío mientras cierro el móvil y pienso la que te tengo preparada para esta noche. Creo que ves un poco mis oscuras intenciones pero no dices que no.
Miro la hora. Son las cinco y media así que aún queda algo de tiempo antes de arreglarme.
Me tumbo en la cama y fantaseo un poco con los dos chicos que hemos quedado. Son muy distintos el uno del otro pero no se decidirme por cual me gusta mas.
Pienso en ellos y me pongo caliente solo de recordar las últimas veces que he quedado con ellos.
Sonrío y vuelvo a mirar la hora. Las 6 de la tarde. Así que me levanto y voy a la ducha.
45 minutos después estoy terminando de arreglarme.
Sonrío al verme en el espejo. Vestido negro palabra de honor, un maquillaje ligero y el pelo semi-recogido.
Miro el reloj. Ya es la hora. Tienes que estar apunto de llegar ya que siempre te adelantas.
Pongo un poco de perfume sobre mi cuello y en ese momento suena el timbre.
Sonrío pícara-mente mientras recojo la chaqueta y bolso y bajo tranquilamente las escaleras.
Cuando abro la puerta encuentro una chica con tejanos, camiseta y deportivas negras. Suspiro. No hay forma de hacerte cambiar.
- "Vamos! Yo conduzco"
Subimos al coche en silencio. No dejas de mirarme de reojo de vez en cuando. Decido no hablar así te pones más nerviosa. Sonrío y sigo mirando la carretera.
Poco después aparco cerca de donde hemos quedado. Miro la hora y veo que vamos bien de tiempo así que enciendo un cigarrillo. Sigo en silencio mientras mis pensamientos absorben toda mi atención.
- "¿Bueno vas a hablar ya?¿O me vas a dejar toda la noche así?"
Me giro para observarte. Sonrío, alzo mis brazos, te cojo por la chaqueta, te acerco a mi sin previo aviso y te beso.
Estoy nerviosa. Contenta. Y también excitada. Muy muy excitada.
- "Vamos. Nos esperan" te digo.
Andamos hasta la entrada de un bloque de pisos y allí ya esta uno de los susodichos.
Nos saludamos y os presento.
Estáis nerviosos los dos. No conseguís disimularlo.
Noto mi felicidad y excitación crecer. Una sonrisa de oreja a oreja se pone en mi cara.
Dos pasos y llamo al timbre.
Sin preguntar quien es abren y subimos.
Subo yo primera seguida por ti. Me giro mientras subimos y veo que el muchacho te esta mirando el culo.
Vuelvo la cabeza y sigo subiendo sin decir nada mas.
Llamo a la puerta y nos abre el dueño de la casa. Esta tan guapo con ese traje... madre mía! Me acerco a él y le doy dos besos y os presento.
Nos dirigimos al sofá, abrimos una botella de vino y nos ponemos a hablar los cuatro.
Voy mirándote de reojo. Veo como poco a poco te vas relajando y hablas tranquilamente con ellos.
Ha llegado el momento.
Doy un último sorbo a la copa de vino que tengo entre las manos y me levanto. Cojo el móvil, busco este relato, te miro, sonrió y me acerco ti despacio.
Te paso el teléfono y te digo que leas.
Mientras empiezas a leer me vuelvo a sentar al sofá y hablo con ese par de hombres que tenemos de acompañantes esta noche.
Veo que me miras y se que has llegado a este punto del relato así que me acerco más al mas joven.
Le paso un brazo por los anchos hombros y le susurro al oído.
No sabes lo que le estoy diciendo pero por su cara de estupefacción sabes que alguna planeo.
Ves como él solo asiente con la cabeza y luego dice casi susurrando "mejor él".
Asiento. Vuelvo a mirarte y sonrío. Cruzas las piernas y me miras aún con el teléfono en la mano.
Me levanto y sin mas beso al dueño de mis últimos sueños húmedos. Le cojo por la corbata y le susurro al oído. Asiente con la cabeza y sonríe.
Te mira. Te miro. Me vuelvo hacia él de nuevo y me arrodillo frente a él mientras le separo las piernas poco a poco.
Deslizo mis dedos por la inmaculada camisa hasta el cinturón. Poco a poco lo desabrocho y seguidamente el botón y cremallera de los pantalones.
Contienes la respiración. Miro al chico que tienes al lado. Mira sin decir palabra lo que sucede a su alrededor.
Vuelvo a mirar al chico que me rodea con las largas piernas y bajo la mirada hasta su entrepierna.
Me acerco, beso y lamo ligeramente el borde de sus calzoncillos y se los bajo hasta que queda al descubierto su potencial.
Lamo la longitud de su masculinidad y poco a poco me lo meto en la boca. Succiono y lamo. Estoy excitada y él también. Sin prisa pero sin pausa me lo follo con la boca mientras él disfruta y de vez en cuando da un sorbo a su copa.
Poco a poco me levanto y le beso en la boca.
Me vuelvo a sentar y pregunto:
- "¿Quien quiere ser el próximo?"
De un solo trago termino de vaciar mi copa y os miro. Te estas aferrando con una mano en el sillón como si te fuera la vida en ello.
Te pido que dejes el móvil y que te acerques.
Cuando estas delante de mí te susurro al oído que beses al chico asustadizo.
Me miras. Le miras. Veo en tus ojos un ligero titubeo pero asientes y haces lo que te pido.
Poco a poco el ambiente se va caldeando. Miro al chico trajeado. Él me mira a mi y sonríe. Le tiendo mi mano y se acerca. Me levanto y hago que te levantes también. Te acerco a él y te besa mientras yo hago levantar al moreno que seguía sentado en el sofá y le beso también.
Mi mano busca la del chico que te esta amarrando por la cintura y entrelazo los dedos con los suyos mientras seguimos cada cual con lo nuestro.
Estamos los cuatro de pie. Tu y yo de espaldas protegidas por ese par de hombres que hoy sin duda alguna van a hacer todas nuestras fantasías realidad.
Te cojo por la cintura y hago que te gires hacía mí. Te miro a los ojos y veo que tienes las pupilas dilatadas. Te acaricio el rostro y el cuello y te beso. Un beso simple mientras te acerco más a mi.
Besos y caricias sin cesar. Nos metemos mano indiscriminadamente y poco a poco la ropa va desapareciendo.
Noto como te estremeces y supongo que es porque alguno te esta chupando los pezones.
Poco a poco os voy dirigiendo hacía la cama.
Una vez allí te hago tumbar mientras ellos terminan de desnudarse. Me pongo encima de ti y beso cada rincón de tu escultural cuerpo. Te arqueas buscando más. Buscas mis labios para besarme pero rehuyo y hago que alguien te bese.
Nos tocamos, nos besamos y nos masturbamos unos a otros. Te oigo gemir, también oigo las respiraciones aceleradas de ellos y yo me pongo más caliente aún si es posible.
Lentamente bajo hasta quedar en medio de tus piernas y beso el centro de tu feminidad. Te estremeces y gimes mientras sigo lamiendo despacio haciéndote llegar al borde de la locura mientras ellos te besan y chupan los pezones.
Uno de ellos se arrodilla enfrente de ti. Sabes lo que tienes que hacer. Lo deseas. Solo de pensarlo te enciendes.
Lames, chupas, gimes y sientes. El placer te desborda, lo veo en tus ojos, lo siento en tu acelerada respiración.
Intentas cerrar las piernas pero no te dejo. Un par de lamidas mas y me levanto. Otro ocupa mi lugar mientras yo abro la caja mágica donde se encuentran escondidos los juguetes que harán de esta fantasía tuya, que tanto has hablado, realidad.
Te ato las manos por encima de la cabeza y te vendo los ojos. Me tumbo a tu lado y te susurro al oído cosas que sé que deseas oír.
Sin previo aviso te penetran. No sabes quien es. Solo puedes sentir el placer recorrerte por cada terminación nerviosa de tu cuerpo. Gimes y te sientes impotente al no poder moverte pero te encanta esta sensación.
Te chupo un pezón y juego con él mientras el otro chico me masturba con la boca y con los dedos.
Me agarro a las sabanas. No puedo pensar. Creo que se me ha olvidado como hacerlo. Solo siento un enorme placer recorrerme el cuerpo. La sensación es abrumadora y excitante.
Y cuando creo que ya no puedo más él chico se arrodilla frente a mi y me lo follo con la boca y el otro se pone entre mis piernas y me penetra sin avisar y un sonido gutural de placer se escabulle de entre mis labios. Mientras, me chupas los pezones y ahí si que pierdo el último gramo de cordura que me quedaba.
Grito, gimo y mi cuerpo pide más.

Así seguimos un buen rato. He perdido la noción del tiempo. Ahora mismo no recordaría ni como me llamo si no fuera porque oigo que entre gemidos me mencionas.
Uno a uno nos dejamos arrastrar por un orgasmo arrollador.
Las sabanas están revueltas igual que nuestros cuerpos y las respiraciones aceleradas.
Un par de minutos de silencio después nos hemos ido reponiendo todos y nos levantamos y vestimos lentamente.
Voy al baño a lavarme un poco y me miro al espejo. Me encanta la cara que tengo. Es como si llevara un cartel pintado en la frente que pusiera "recién follada". Sonrío y salgo a vuestro encuentro.
Os miro a los tres y me acerco.
Poco a poco nos vamos despidiendo y como siempre no falta la frase de uno de los chicos que me dice:
- "Como siempre, un placer."
Sonrío y contesto:
- "Igualmente. Hasta la próxima."
Un par de besos a cada uno y cada cual se va a su casa a retomar su vida donde la habíamos dejado aparcada horas antes.


Bueno, bueno florecillas. ¿Que os ha parecido? ¿Demasiado explícito? ¿Os ha gustado la forma de relatar? Como habréis visto los que nos habéis seguido desde los inicios en este relato he cambiado la forma de describir las cosas que pasan y sensaciones. Dejad vuestra opinión!




No hay comentarios:

Publicar un comentario