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viernes, 9 de marzo de 2012

Relato 2

Poneos cómodos y abrid bien los ojos, porque si el anterior relato os dejó con ganas de más aquí tenéis otro... de nuevo hay que aclarar que no es producto de mi mente enagenada, sino de la pervertida mente de mi buena amiga "X". Mientras seguimos buscando mas formas de pervertiros podéis ir leyendo esto fruto de su cosecha:


Allí estaba yo. Sentada en la esquina de aquella sala donde había montada la fiesta. Haciendo de acompañante de una amiga que solo entrar por la puerta me había dejado abandonada a mi merced.
Cansada de estar allí di una vuelta por la sala en busca de alguien conocido pero en vez de eso encontré algo mejor.
Te vi junto a un grupo de gente mientras hablabais alegremente. Te observé de arriba a abajo y cuando volví a subir la vista vi que te habías girado y me mirabas. Te acercaste a mi. Para mi sorpresa ni siquiera te presentaste sino que dijiste directamente:
-Hace rato te vi sentada en la esquina estaba intentando sacarme de encima a esos para ir a hablarte.
No sabía qué decir así que seguí callada y mirándote a los ojos.
Me mirabas directamente a los ojos también y de la forma que lo hacías me ponías nerviosa pero me obligué a no apartar la vista. De pronto sonreíste y añadiste:
-¿Vamos?
Sin esperar respuesta me cojiste la mano y me sacaste de allí. Salimos a la terraza y nos dirigimos a la parte mas alejada de la puerta.
Estaba oscuro recuerdo que no veía dónde pisaba. De pronto te paraste, te giraste, me cogiste de la cintura y sin mas me besaste.
Podría decir que me cogió por sorpresa y que no me lo esperaba ni deseaba que eso pasara pero estaría mintiendo.
Seguimos besándonos un rato. Tus manos en mi cintura que a veces subías por mi espalda hasta que llegabas a la nuca y presionabas ligeramente como si quisieras que me acercara más a ti. Como si no estuviéramos lo suficientemente cerca el uno del otro.
Perdí la noción del tiempo. No sé cuanto rato pasamos allí de pie besándonos. Solo sé que cuando nos separamos unos centímetros necesitaba más besos, más caricias , más de ti.
Sin decir una palabra me miraste a los ojos, e besaste dulcemente un momento más, cogiste mi mano y tiraste de mi.
Seguí tus pasos y nos paramos delante un coche. Abriste y me senté en el asiento del copiloto. Un minuto después tu estabas sentado en el asiento de mi lado. Te giraste, te inclinaste hacia mi y volvimos a fundirnos en un beso.
Esta vez ya no conseguimos controlarnos tanto y nuestras manos empezaron a recorrer el cuerpo del otro. Primero con suaves caricias por los brazos y la cara y poco a poco íbamos tocando con más ansiedad. Nuestros besos se volvieron más duros, más necesitados y menos dulces y tiernos.
Recuerdo el deseo que sentía, recuerdo pensar que si no parabas iba a arrancarte la ropa allí mismo pero justo cuando pensé eso paraste. Te separaste unos centímetros, me observaste de arriba a abajo y sin decir palabra alguna arrancaste el coche.
Unos minutos después ibas concentrado conduciendo. Con tu mano derecha en mi muslo. Mano que poco a poco notaba como subía. Dejando por allí donde rozaba un rastro de calor que iba invadiendo mi cuerpo.
Así que me dispuse a hacer otra locura aquella noche. Me desabroche el cinturón, me incline hacia ti y empecé a besarte el cuello y la oreja. Poco a poco iba bajando por tu brazo, luego por tu torso hasta la barriga. Levante la vista y te mire. Ahora agarrabas el volante con las dos manos y estabas tenso y concentrado en la carretera. Puse una mano en el cinturón de tu pantalón y lo desabrochaste. Bajaste la mirada de forma interrogativa y sonreí. Volví a bajar la mirada y mi mano se puso en el botón de tus pantalones. En menos de 1 minuto llevabas los pantalones desabrochados y los calzoncillos ligeramente bajados dejando tu miembro libre.
Acerque mi boca y note que tu piel se erizaba al contacto con mi lengua. Lamí un par de veces antes de introducir esa parte de ti en mi boca por completo.
Estuve masturbándote con mi boca todo el rato que duró el trayecto en coche. Cuando note que ya no estábamos en movimiento volví a besarte la barriga, el pecho, los brazos, el cuello y la oreja hasta que llegue a los labios. Pasaste tu mano por mi nuca y empezaste a devorar mi boca mientras notaba que te abrochabas el pantalón. 
Un par de minutos mas tarde bajamos del coche y me rodeaste la cintura con tu brazo haciendo que camináramos pegados el uno al otro.
Abriste la puerta del edificio que había enfrente. Entramos y subimos al ascensor.
Allí no pudiste controlarte mas y me quitaste la camiseta e hiciste que rodeara tu cintura con mis piernas agarrándome por el culo. Mi espalda estaba contra la pared del ascensor y no dejabas de besarme y apretabas mas tu cuerpo con el mio. Te quite la camiseta como pude unos segundos antes que sonara el "cling" que indicaba que habíamos llegado a la planta´que queríamos.
Sin soltarme diste 3 pasos hacía atrás y salimos del ascensor. Me pegaste a la pared del oscuro pasillo y me sacaste el sujetador dejando al descubierto mis prominentes pechos mientras seguías besándome apasionadamente.
Diste unos pasos más mientras seguías cargándome y sacaste una llave de tu bolsillo y abriste una puerta. Entramos y la cerraste de una puntada de pie justo antes de tirarme sobre la cama.
Segundos después me mirabas de forma lasciva y te acercabas a quitarme el pantalón. Te tumbaste encima de mi y nos besamos. De pronto tus labios dejaron los míos y empezaban a bajar por mi cuello hasta mis pechos.
Los besaste, mordiste y manoseaste un rato. Cuando noté que había espacio entre nosotros abrí los ojos y te mire preguntándome que hacías. Esa pregunta fue rápidamente contestada sin palabras. Te habías quitado el pantalón y los calzoncillos y tus manos se dirigieron de forma ansiosa a la última pieza que me quedaba. Segundos después estábamos los dos desnudos.
Te acercaste y volviste a besarme de forma mas dulce. Abrí un poco más las piernas y dejé que entraras en mi. Entraste poco a poco mientras me besabas dulcemente. Pero eso duro solo hasta que estuviste completamente dentro. Luego los movimientos se volvieron enérgicos y deseosos de más. Necesitábamos mas del otro.
No tardamos mucho en llegar al orgasmo los dos a la vez. Nos tumbamos en la cama con las respiraciones aún agitadas y nos quedamos allí unos minutos hasta que te giraste y volviste a besarme.
Nos pasamos la noche en la cama. 4 polvos mas. Cada vez que volvías a entrar mas conocías mi cuerpo y sus reacciones a tus estímulos. 
3 horas después volvíamos a subir al coche y nos dirigimos a la casa donde había la fiesta donde nos conocimos. 
Llegamos. Sin decir nada bajé del coche y tu hiciste lo mismo. Rodeaste el coche y te acercaste y me besaste por última vez.
-¿Sabes que no sé ni como te llamas? (dijiste rompiendo el silencio que había)
Te mire, sonreí y conteste:
- ¿Acaso ha importado mi nombre o el tuyo hasta ahora? ¿Que importa quien soy o quien eres? ¿Lo has pasado bien esta noche? (pregunte y sin esperar respuesta alguna proseguí) Lo importante es eso.  El objetivo se cumplió. Hemos pasado una gran noche juntos. No lo estropeemos ahora... Mejor dejarlo así y mantener el buen recuerdo sin pretender igualar o superarlo.
Sin mas me di la vuelta y me fui dejándolo allí de pie observando mi cuerpo como se alejaba. 




Advertencia: La escena del coche es peligrosa. No recomendamos ponerla en practica por la ciudad, autopistas, autovías ni carreteras transitadas.
Espero que os haya gustado este segundo relato erótico. Se aceptan sugerencias para otros relatos. Y son muy agradecidas las críticas (ya sean buenas o malas)


Saludos "X"


3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. Me gustó el relato, sobre todo imaginar la parte del ascensor... y qué decir lo del auto, lo único que no me gustó fue eso de "4 polvos más" como que se vuelve demasiado frío, en mi opinión se pudo haber especificado un poco más para crear una imagen más clara de lo que fue esa noche.

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  3. Querido El_piola, siempre es de agradecer un comentario, el tuyo no va a ser menos. Tanto a "X" como a mi nos hace mucha ilusión que leas nuestras tonterías varias, y seguro que "X" agradece que aportes tu opinión. Cuando quieras, aquí estaremos dispuestos a escucharte. Un misterioso abrazo

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